En el marco del Día de la Paridad de Género, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) destaca la importancia de este principio que impulsa la participación equilibrada de mujeres y hombres en los espacios de la representación, toma de decisiones y desarrollo social.
“La paridad de género es una medida que busca garantizar la igualdad sustantiva entre mujeres y hombres, permite que ambos tengan las mismas oportunidades de acceder a espacios de liderazgo y participación, a fin de construir una sociedad más equitativa y democrática”, explicó la psicóloga Ana Lidia Solano Meléndez.
Este principio busca corregir desigualdades históricas que limitaron la participación de las mujeres en diversos ámbitos, especialmente en los espacios de decisión pública; es esto muy importante, ya que la paridad favorece la inclusión de diferentes perspectivas y fortalece la igualdad de oportunidades para todas las personas.
Solano Meléndez destacó que la paridad de género también promueve la libertad de decisión, permite que mujeres y hombres desarrollen su proyecto de vida, profesional y familiar sin estar condicionados por estereotipos. Asimismo, fomenta la corresponsabilidad en el hogar y la valoración equitativa de las tareas de cuidado, reconoce la importancia de todas las actividades que contribuyen al bienestar familiar y social.
En el ámbito laboral, la inclusión y la igualdad de oportunidades favorecen entornos más representativos, donde el talento, las capacidades y el desempeño sean los principales criterios de desarrollo. Estas acciones contribuyen a construir espacios de trabajo más equitativos, colaborativos y respetuosos de la diversidad.
La psicóloga agregó que, la construcción de una cultura de igualdad requiere la participación de toda la población mediante el respeto, la no discriminación y la promoción de entornos incluyentes que permitan el desarrollo pleno de las personas sin distinción de género.
La lucha por la paridad también implica reconocer la importancia de la salud mental y el autocuidado como elementos fundamentales para alcanzar metas personales y profesionales. Contar con condiciones equitativas favorece el bienestar emocional, fortalece las relaciones laborales y contribuye a una competencia sana, basada en el respeto, la inclusión y la representación equilibrada de mujeres y hombres.
“Fomentar la paridad y la igualdad de oportunidades fortalece la cohesión social, impulsa el desarrollo comunitario y contribuye a la construcción de instituciones más representativas. Cuando mujeres y hombres participan en condiciones de igualdad, toda la sociedad se beneficia”, concluyó Solano Meléndez.