Ciudad de México, 11 junio 2026.- La euforia por el inicio de la Copa del Mundo se transformó en momentos de tensión y desorden en el Zócalo capitalino. Apenas 30 minutos antes del arranque de la ceremonia inaugural, el Gobierno de la Ciudad de México informó que el Fan Fest había alcanzado su capacidad máxima, apenas unas horas después de haber abierto sus puertas.
La alta demanda provocó que, ante la presión de los miles de asistentes que esperaban desde la madrugada, las autoridades decidieran habilitar un acceso adicional en la calle 16 de Septiembre. La apertura del nuevo filtro derivó en una estampida humana que dejó escenas de angustia: familias separadas, niños en llanto y múltiples objetos personales, como calzado y teléfonos móviles, dispersos entre la multitud.
Testimonios de los asistentes describieron una atmósfera de caos extremo. Sofía, una joven que logró ingresar tras perder el contacto con parte de su grupo, relató que la organización en las inmediaciones de las vallas metálicas colapsó rápidamente. La joven, visiblemente afectada, confesó haber sentido asfixia durante el ingreso y cuestionó la capacidad logística de la capital para albergar eventos de esta magnitud.
Previo al desborde, la Jefa de Gobierno, Clara Brugada, recorrió el recinto celebrando el ambiente festivo y destacando la cartelera cultural preparada para los aficionados. Durante su intervención, la mandataria subrayó que el objetivo del Gobierno es ofrecer una oferta integral que incluye presentaciones musicales, como la de la Banda del Recodo, y exposiciones que resaltan las tradiciones de la capital.
A pesar de la saturación en la Plaza de la Constitución, el Gobierno capitalino ha mantenido abiertos otros espacios destinados a la convivencia deportiva. Tras su breve estancia en el Zócalo, la Jefa de Gobierno confirmó que se trasladaría a las instalaciones del Fan Fest ubicadas en la Alcaldía Gustavo A. Madero para presenciar el partido inaugural, dejando atrás un Zócalo abarrotado donde el fervor mundialista se vio empañado por la falta de control en los ingresos.