Nueva York 9 junio 2026.- La llegada de la selección nacional de Uzbekistán a territorio estadounidense se ha convertido en el centro de un intenso debate internacional sobre el rigor de los protocolos de vigilancia de cara a la Copa del Mundo 2026. A su arribo a la metrópoli neoyorquina, el combinado asiático fue objeto de un exhaustivo despliegue de seguridad que incluyó el uso de unidades caninas y detectores de metales por parte de los agentes locales, una acción que ha generado opiniones encontradas entre la afición y los especialistas.
El malestar cobró fuerza tras la difusión de diversos materiales videográficos en plataformas digitales, donde se aprecia el momento exacto en que la delegación dirigida por el estratega italiano Fabio Cannavaro es interceptada y minuciosamente revisada por el personal policial. El protocolo, considerado por algunos sectores como excesivo para una delegación deportiva oficial, se ejecutó en la antesala del encuentro de preparación que los uzbekos sostendrán contra el representativo de Países Bajos.
Esta serie de estrictos controles aeroportuarios y logísticos pone bajo la lupa los niveles de tensión y prevención que las sedes mundialistas implementarán durante el certamen veraniego. Para Uzbekistán, el torneo representa un hito histórico al significar su primera participación absoluta en una Copa del Mundo, donde se encuentra ubicada dentro del Grupo K junto a los combinados de Portugal, la República Democrática del Congo y Colombia. Tras concluir sus compromisos de preparación en la Unión Americana, el conjunto asiático viajará a territorio mexicano para hacer su debut oficial frente a la escuadra colombiana el próximo 18 de junio en la Ciudad de México.