Spread the love

Ciudad de México 29 julio 2026.- En medio de los cuestionamientos por posibles hechos de trampa en el examen de ingreso a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Víctor Ruiz, experto en ciberseguridad, advirtió que a la institución le faltó prever comportamientos de riesgo mediante la implementación de pruebas piloto.

Aunque el software utilizado para la aplicación de la prueba no es 100 por ciento infalible, dijo, tampoco es sencillo de burlar, por lo que atribuyó la problemática a técnicas humanas que pudieron detectarse antes.

«Es un tema no del software, porque este tipo de aplicaciones suelen funcionar bastante bien, porque tiene la posibilidad de estar monitoreando por la cámara e inclusive micrófonos. Lo que ocurrió, al parecer, es que encontraron la manera de hacer trampa a través de diferentes técnicas», externó en entrevista.

Ruiz señaló que la institución educativa debió implementar ensayos en grupos de aspirantes para analizar su comportamiento durante el examen y sumar candados adicionales, como el monitoreo permanente del espacio del alumno.

«La UNAM cometió el error de no hacer pruebas antes; quizá debió hacer una prueba piloto con algunos estudiantes para ver cómo se comportaban y cómo lo hacían y tratar de detectar estos comportamientos anormales y ver cómo sucedían y permitir que se monitoreara todo el espectro en todo momento, que permitiera tener esta capacidad de visualizar dónde estaba el alumno y qué tenía a su alrededor», indicó.

En enero de 2026, cuando la institución anunció que por primera vez en toda su historia el examen de admisión a licenciatura se llevaría a cabo a distancia, estableció en la convocatoria la descarga de un Lockdown Browser, para impedir que los alumnos realizaran movimientos fuera de la pestaña del examen; también llevó a cabo simuladores para monitorear conexiones a internet, capacidad de servidores y ruido.

Sin embargo, algunas de las trampas difundidas en redes sociales tienen que ver con el uso de dispositivos celulares extra al monitor donde realizaron el examen y apoyo de servidores abiertos como Chat GPT para responder a la prueba; en ese caso, estimó Ruiz, será difícil encontrar alguna falta.

«Si el sistema de software que implementaron tiene la capacidad de ‘logs’, de registros, quizás no van a encontrar gran cosa, porque el alumno lo que hizo fue entrar al sistema, responder las preguntas y se salió del sistema», refirió.

Para el experto, la disyuntiva no gira en torno al uso de la tecnología, sino del comportamiento humano que es ventajoso con fines maliciosos.

«El tema va más allá de la tecnología y de lo que hicieron los alumnos: es tratar de tomar ventaja de la tecnología, pero para fines maliciosos y esto mismo repercute en que muchas veces la legislación se va contra las plataformas o la tecnología en lugar del delito y la trampa también es un delito y si empezamos por normalizarlo, para entrar a trabajar (también) van a fingir currículas y credenciales», advirtió.

Ante la polémica por los inusuales puntajes obtenidos en el examen aplicado por primera vez en línea, la UNAM declaró el 24 de julio la suspensión temporal de la inscripción. El lunes instaló una comisión técnica de 16 expertos para revisar el proceso de la prueba y anunció que esta semana dará una resolución.

La empresa Territorium, responsable de la plataforma con la que se aplicó el examen de ingreso a la máxima casa de estudios, defendió el funcionamiento de su sistema y sostuvo que, como proveedora de la plataforma y de los mecanismos de seguridad tecnológica del examen, cumplió con los requerimientos establecidos por la Universidad y que el sistema operó conforme a lo previsto.

Por enportada

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *