Monterrey, NL 28 septiembre 2026.- La menopausia impacta la salud, el trabajo, la economía y la vida social de las mujeres, pero aún enfrenta estereotipos y desinformación.
Desinformación y mitos
Un estudio realizado por SinReglas en colaboración con el Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA), documentó que 8 de cada 10 mujeres tenían poco o ningún conocimiento sobre la menopausia.
«Si no tenemos palabras para entender lo que nos está pasando, tampoco las tenemos para pedir ayuda o hablar de ello en casa, con un médico o en el trabajo», apunta Gabriela Rojas.
Ese desconocimiento ayuda a perpetuar tabús, pues por generaciones se ha entendido como algo que se atraviesa en soledad y que ha obviado dos temas históricamente ignorados: el envejecimiento y la salud femenina.
«Durante mucho tiempo se entendió como un asunto íntimo, casi como algo que había que vivir en silencio, y no como una transición de salud con consecuencias personales, familiares, laborales y sociales», señala Rojas.
Por otro lado está el edadismo, agrega, y la forma en que culturalmente se ha asociado el valor de las mujeres con la juventud y la capacidad reproductiva.
En el ámbito laboral, las mujeres que cursan la menopausia pueden ver frenado su crecimiento profesional, pues se presenta en la mediana edad, cuando están en posición de cosechar años de experiencia y conocimiento.
«El impacto puede ser muy importante porque algunos síntomas, como alteraciones del sueño, fatiga, irritabilidad, niebla mental, dificultades de concentración, cambios en el estado de ánimo o ansiedad, pueden coincidir con una etapa de alta responsabilidad profesional y familiar», coinciden las voceras.
SinReglas nació del vacío que experimentaron sus propias fundadoras: millones de mujeres llegan a esta etapa con síntomas, preguntas y miedo, pero con muy poca información y acompañamiento.
Desde su plataforma en línea (www.sin-reglas.mx) acercan a las mujeres herramientas como Menotest, educación, menocoaching y una clínica virtual multidisciplinaria.
Entre salud y trabajo
El estudio con el UNFPA sobre los efectos de la transición a la menopausia en la participación económica de las mujeres en México arrojó también que 67 por ciento de las mujeres reconocen que los síntomas afectan su desempeño laboral y 7 de cada 10 nunca hablan del tema en el trabajo.
Son datos relevantes, apunta Rojas, pues hablan de que muchas mujeres están tratando de sostener su productividad sin información, sin acompañamiento y sin sentirse seguras para explicar lo que están viviendo.
«En este mismo estudio, encontramos que hasta el 30 por ciento de la brecha salarial entre hombres y mujeres de esta edad no se puede explicar por factores observables como nivel educativo y tipo de empleo. Pero sí coincide con la menopausia y puede ser explicado por temas estructurales como la discriminación. Por eso insistimos en que la menopausia no es únicamente un tema de salud individual. También es un asunto de permanencia laboral, desarrollo profesional y aprovechamiento del talento», reitera.
Mención aparte merece el impacto en la salud mental, agrega Salomón, sobre todo durante la perimenopausia y los primeros años de postmenopausia, cuando las fluctuaciones hormonales son más intensas e inciden directamente en regiones del cerebro vinculadas a la regulación del ánimo, sueño y cognición.
«Clínicamente, lo más frecuente es encontrar una mezcla de síntomas: alteraciones del sueño, cambios del estado de ánimo, ansiedad, menor tolerancia al estrés, dificultades de concentración (sensación de brain fog -niebla mental-) y memoria subjetiva.
Entre 40 y 60 por ciento de las mujeres de mediana edad reportan síntomas cognitivos durante la transición menopáusica, aunque esto habitualmente no significa demencia», explica la ginecóloga.
Cultivar la empatía
La menopausia no debe ser una conversación exclusivamente entre mujeres, apunta Gabriela Rojas, directora de SinReglas.
«Los hombres son parejas, hijos, colegas, médicos, líderes y tomadores de decisiones… y su participación puede hacer una diferencia enorme. Lo primero es informarse y escuchar sin minimizar. No convertir los síntomas en una broma, no atribuir cualquier emoción a ‘las hormonas’ y no asumir que la mujer ha perdido capacidad», apunta.
En el hogar, puede traducirse en preguntar qué necesita la otra persona y compartir responsabilidades, así como hablar de menopausia junto con otras transiciones hormonales, incluida la andropausia.
«Las hormonas, el envejecimiento y la longevidad nos atraviesan a todas las personas. El objetivo no es que los hombres ‘entiendan perfectamente’ una experiencia que no viven, sino que sepan acompañar, escuchar y contribuir a entornos libres de estigma».
Los Consejos
En términos médicos
«La menopausia es un evento puntual», explica la ginecóloga Julie Salomón, «corresponde al último periodo menstrual debido a la pérdida de la función folicular ovárica».
Debe pasar un año sin la presencia de menstruación, relacionada a otra causa fisiológica, patológica o médica, para declarar su llegada. La mayoría de las mujeres, agrega, presenta menopausia natural entre los 45 y 55 años.
La menopausia es un acontecimiento dentro del climaterio, periodo que abarca el paso progresivo de la vida reproductiva a la no reproductiva.
«Hay además una precisión muy importante para comunicar: una mujer puede tener síntomas ‘de menopausia’ aunque todavía menstrué», aclara la especialista.
