Spread the love

Ciudad de México 8 junio 2026.- La tensión sacudió las estructuras del Club Pachuca la noche del domingo con la inminente y polémica salida de su director técnico, Esteban «Tano» Solari. Lo que comenzó como un proceso de negociación para renovar su contrato terminó por quebrar la relación con la directiva hidalguense, cuyos altos mandos no bajan al estratega argentino de «traidor» tras descubrirse sus avanzadas pláticas para tomar las riendas de los Pumas de la UNAM.

Solari, un hombre formado en la estructura de Grupo Pachuca tras su paso por el Everton de Chile, recibió la oportunidad en el Máximo Circuito tras el cese de Jaime Lozano en el Clausura 2025. Pese a no contar con un cartel de jerarquía ni percibir uno de los salarios top de la Liga MX —estimado en 250 mil pesos mensuales—, el timonel entregó dividendos positivos al meter a los Tuzos a las Semifinales del Apertura 2025 y rozar la Final del Clausura 2026. Sin embargo, las exigencias económicas del timonel para firmar su extensión contractual, donde solicitaba bonificaciones consideradas excesivas por la cúpula hidalguense, entramparon las pláticas.

La crisis estalló a primera hora del lunes en una junta de alta plana que subió de tono ante la postura inflexible del argentino. Detrás de la resistencia de Solari para aceptar una propuesta hidalguense que duplicaba sus ingresos e incluía atractivos incentivos por objetivos deportivos, se encontraba un acuerdo prácticamente cerrado para sustituir a Efraín Juárez en el banquillo de la escuadra de la UNAM. Esta negociación paralela generó profunda indignación en el seno blanquiazul, al considerar que el técnico dio la espalda a la institución que lo proyectó en el balompié nacional.

Por otra parte, la actividad futbolística del fin de semana dejó una peculiar anécdota en el plano internacional durante el encuentro amistoso entre las selecciones de España y Perú, celebrado en el Estadio Cuauhtémoc de Puebla. Al minuto 10 del compromiso, el sonido local del inmueble activó a todo volumen la tradicional canción «La Chona» justo en el momento en que la cabecera norte coreaba el nombre de «Pedri».

La intervención musical interrumpió de tajo lo que parecía una ovación de la fanaticada mexicana hacia el mediocampista ibérico, coincidiendo con el despeje del arquero peruano Pedro Gallese. La acción de la directiva del estadio sugirió una medida de prevención mal ejecutada por parte del operador del audio local, quien aparentemente confundió los cánticos de apoyo con el inicio del polémico e indebido grito homofóbico que la FIFA sanciona en los saques de meta.

Por enportada

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *