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Ciudad de México 10 agosto 2026.- Entrar a la UNAM nunca ha sido un terreno parejo. En el proceso de admisión de 2026, la brecha no sólo la determinó el puntaje, sino la capacidad económica para pagar un boleto de avión, el tiempo de traslado y el respaldo familiar.

Sin recursos para costear viajes a sedes como Tijuana, León o Oaxaca, jóvenes que obtuvieron un lugar o quedaron cerca de lograrlo ven cómo el sueño de estudiar una licenciatura se complica, se pospone o se redirige hacia otras instituciones.

Dana Guevara está a punto de pausar un año sus estudios universitarios, a pesar de que en julio fue admitida con 100 aciertos para cursar Filosofía en Ciudad Universitaria.

La joven ya había dejado su vida en Nuevo León para instalarse en la CDMX e iniciar clases; sus padres incluso invirtieron en un automóvil para facilitar su movilidad. Sin embargo, los recursos se agotaron y hoy carece de fondos para viajar a Tijuana a presentar el examen de control.

«Mis papás me dijeron que no podían pagar el viaje y que no había de otra más que regresarme a Monterrey. Pero ya no estaría estudiando (…). También presenté examen para la Universidad Autónoma de Nuevo León, pero dejé pasar la oportunidad porque yo quería estudiar en la UNAM», relata.

Guevara exige que se le respete el lugar obtenido y pide al Rector Leonardo Lomelí que la equidad contemplada por la institución considere las limitaciones económicas de quienes no pueden costear un traslado.

«Nos están afectando a las minorías; busquen la forma de ayudarnos. No simplemente nos digan que si no vas, ya no te quedas», reclama.

De acuerdo con la UNAM, se aplicaron criterios de regionalización para reducir tiempos y costos «en la medida de lo posible», por lo que desde la convocatoria se advirtió que no habría cambios de sede. No obstante, aspirantes del Edomex fueron asignados a Oaxaca o León, mientras que a candidatos del norte se les envió a Tijuana.

Para Marley Acosta, originaria de Tamaulipas y aspirante a Relaciones Internacionales en el sistema abierto, el proceso se convirtió en una carrera de resistencia financiera: su familia ya gastó 28 mil pesos y requiere seis mil más para cubrir el pasaje de avión a Tijuana.

«Mi familia me dijo: ‘Vamos a ver cómo le hacemos, pero de que lo cumples, lo cumples'», señala.

Suman 43 mil aspirantes

Hasta ayer, 43 mil 619 aspirantes a licenciatura de la UNAM se habían registrado para presentar el examen de control presencial.

En promedio, la Universidad registró 890 citas cada hora, lo que implica que, hasta ahora, tres de cada cuatro alumnos han atendido la convocatoria.

Hace una semana, el Rector Leonardo Lomelí previó que 58 mil 783 aspirantes presentarían la prueba; sin embargo, debido a la asignación de sedes foráneas, algunos estudiantes han declinado.

«Desde las 14:00 horas del viernes, hasta las 15:00 horas de (ayer), 43 mil 619 aspirantes, que representan el 74.3 por ciento del total, han obtenido su cita con fecha, sede y horario», informó la UNAM.

Por enportada

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