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Agencia Reforma

Monterrey, NL 19 julio 2026.- Tras el accidente en la Nacional en el que murieron cuatro chicos de 19 y 20 años, jóvenes llaman a sus padres a poner límites.

Alondra Fraustro, 29 años

Divulgadora ambiental, egresada de la UANL

Preocupa que los jóvenes estén expuestos en escenarios que deberían ser de disfrute para ellos, considera Alondra Fraustro, egresada de Química Parasitóloga de la UANL y fundadora y directora de Ciencia Mágica, una plataforma de divulgación científica.

«Sé que es difícil pensar en un mundo trágico cuando, como jóvenes, nuestra prioridad es divertirnos», dice.

«Es preocupante que justo en estos escenarios de disfrute estemos expuestos y no podamos confiar en todos».

La líder científica recomienda hacer lo que apasiona a cada persona, pero con inteligencia; es decir, tomar precauciones básicas para evitar riesgos, como evitar caminar a altas horas de la noche, nunca dejar la bebida o la comida sin supervisión, aunque se suponga que el interlocutor es una buena persona, y ser consciente de que, en redes sociales, el riesgo es igual o incluso mayor que en la vida real.

Pidió a los jóvenes ser valientes y mantenerse firmes cuando se enfrenten a la presión social que puede condicionar la toma de decisiones adecuadas.

Emmanuel Rivas, 20 años

Presidente del Comité Ejecutivo de la Federación de Estudiantes del Tec de Monterrey (FETEC)

No se trata de vivir con miedo, sino de cuidar el presente y el futuro, señala Enmanuel Rivas, estudiante de séptimo semestre de Ingeniería en Tecnologías Computacionales del Tec de Monterrey.

«La prevención no es limitar nuestra libertad, sino proteger nuestro futuro», dice y añade: «No se trata de vivir una vida con miedo, sino de tomar decisiones que permitan cuidar el presente y el mañana».

El líder estudiantil señala que muchos jóvenes piensan, de manera errónea, que al ponerse en situaciones de riesgo no habrá consecuencias.

«Existe la mala percepción de que son cosas que le pasan a otras personas, hasta que una noticia te recuerda que no es así, que cualquiera puede verse afectado», agrega.

Nael Gámez, 21 años

Coach de robótica

La valentía no consiste en correr riesgos innecesarios, sino en tomar decisiones inteligentes, afirma Nael Gámez, también estudiante de tercer semestre de la Licenciatura en Psicología Organizacional de la Universidad Metropolitana de Monterrey.

«Hay que ser conscientes que nuestras decisiones no sólo nos afectan a nosotros, sino a nuestros amigos y a nuestra familia, y les traen consecuencias», señala.

Gámez da clases de robótica a jóvenes de la Escuela Municipal de Apodaca, donde reside.

«A mis chicos de robótica les recalco mucho que las decisiones pequeñas, las que tomamos día con día, son las que hacen nuestro futuro, aunque creamos que no cambian mucho el transcurso de la vida».

Dice que los jóvenes -sector poblacional en el que él mismo se incluye- quieren disfrutar tanto de la vida que, en ocasiones, no se permiten razonar las decisiones que toman.

Regina Flores, 21 años

Integrante del Senado Estudiantil de la UDEM

Muchos jóvenes creen que las tragedias no les sucederán a ellos, pero esto es un error, señala Regina Flores, alumna de séptimo semestre de la Licenciatura en Dirección y Administración de Empresas de la UDEM.

«Lamentablemente, cuando sucede algún suceso muchas veces pensamos: ‘No me va a pasar a mí’, pero es el mayor error que podemos cometer», dice.

Por eso, recomienda que sean los propios jóvenes quienes establezcan, antes de salir de casa, los límites de lo que quieren hacer -y no hacer- para evitar tomar decisiones impulsivas.

«Me refiero a pensar en qué esperas ese día, es decir, si vas a alguna fiesta decir: ‘Quiero salir con mis amigas, tomar un poco, pero no me gustaría excederme de copas o irme con algún desconocido'».

Paola Nevárez, 20 años

Vicepresidenta del Comité Ejecutivo de la Federación de Estudiantes del Tec de Monterrey (FETEC)

Muchas situaciones peligrosas están normalizadas por la sociedad, como emborracharse en una salida nocturna, afirma Paola Nevárez, estudiante de quinto semestre de Medicina en el Tec de Monterrey.

«No lo normalices, no es lo normal, no debe de ser así», dice. «No hay que normalizar los riesgos sólo por presión social, porque todos lo estén haciendo».

Pidió a los padres de familia hablar con sus hijos sobre estos riesgos desde el entendimiento y no desde el regaño.

«Si tu hijo ya está en alguna situación de riesgo y tuvo la confianza de llamarte, pues primero asegúrate que ya esté a salvo, que ya haya pasado este momento y ahora sí corregir, pero desde el entendimiento y agradecimiento de que te tuvo la confianza», expresa.

La joven recomienda a sus pares mantenerse informados sobre las noticias para conocer mejor el entorno en el que viven.

Lynda Salinas, 21 años

Integrante de la Federación de Estudiantes UDEM (FEUDEM)

Los jóvenes deben aprender a confiar en su intuición, indica Lynda Salinas, estudiante de noveno semestre de la Licenciatura en Dirección y Administración de Empresas de la UDEM.

«Hay que confiar en la intuición, que es algo que yo aplico mucho en mi día a día; si algo no me da buena espina, si siento que eso no será lo mejor para mí», dice.

«También me pregunto si lo que haré me sirve como persona y si realmente quiero participar o simplemente lo hago por ser aceptada en un grupo social, para que mis amigos quieran seguir saliendo conmigo».

En ese sentido, Salinas considera que los jóvenes no deben dejarse guiar por la presión social al momento de tomar una decisión que parezca arriesgada.

«Decir: ‘No’ y saber poner límites es una prueba muy grande de valentía, porque involucra mucho trabajo interno», agrega la líder estudiantil.

Andrea Villarreal, 25 años

Activista ambiental

Muchas de las peores decisiones las toman los jóvenes por su necesidad de pertenecer, considera Villarreal, integrante del colectivo Un Río en el Río.

«No permitan que la presión del momento o del grupo decida por ustedes.

Muchas de las peores decisiones se toman por querer encajar, impresionar o no decir que no», dice la activista.

«Escuchen su intuición. Si una situación, una persona o un plan les hace sentir inseguros, es válido cambiar de opinión e irse».

Que los jóvenes aprendan a medir riesgos no equivale a vivir con miedo, agrega, sino a tener una oportunidad para seguir disfrutando la vida y regresar al hogar con sus seres queridos.

Madura cerebro hasta la adultez

La corteza prefrontal, encargada del razonamiento, la planificación, el autocontrol y la toma de decisiones, tiene su principal etapa de desarrollo durante la adolescencia, pero no culmina su formación, sino hasta los 25 años e, incluso, cerca de los 30, señala la paidopsiquiatra Magdalena Rodríguez Salinas.

Sin embargo, el entorno familiar y social también influye en ese desarrollo.

«Hay que acordarnos que la función de tomar mejores decisiones y contrarrestar la impulsividad reside en una red neuronal muy especializada que se beneficia de áreas vecinas, y que podemos trabajar de forma paralela».

«Nosotros como padres de familia podemos ayudar al adolescente o joven que se responsabilice de planear cosas tan sencillas como lo que se pondrá mañana o pagar algo. También le ayudamos al permitirle reflexionar sobre un conflicto».

Los padres de familia deben procurar que sus hijos desarrollen una adecuada regulación emocional, lo que fortalecerá el control de sus impulsos. Para ello, indica la especialista, el primer paso es dar el ejemplo.

La neuropsicóloga Edna Rhodes, por su parte, recomienda a los padres cuidar el desarrollo cerebral de sus hijos desde edades tempranas.

Por enportada

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