Ciudad de México 20 octubre 2026.- La FGR indaga a agentes de la CIA por portar armas sin permiso en Chihuahua, mientras Sedena y policías contradicen versiones del operativo.
Testimonios de campo y evidencias en video
Javier Gerardo Méndez Montes es el único policía que dice haber visto a cuatro individuos que hablaban inglés y portaban armas -sin especificar el tipo-, en el operativo en la Sierra del Pinal, donde descubrieron el laboratorio de drogas.
«Pude escuchar que esas cuatro personas de las cuales ya he referido sólo ubico de vista a una, pero escuche hablaban en inglés y traían consigo tabletas y veía que eran como una ubicaciones o coordenadas; esas personas todo el tiempo», declaró.
«Traían un pasamontañas, con ropa táctica y que fuera como tal un uniforme ni distintivo ni bandera de los Estado Unidos de América, traían chaleco balístico y portaban cada uno arma; es por lo anterior que desde ese momento me pude percatar que eran personas extrajeras».
Los otros indicios son dos videos en los que se observan a sujetos no identificados y armados que visitaron instalaciones de la AEI los días 9 y 16 de abril de este año. Uno de ellos iba con un arma larga.
El primero de ellos fue grabado en una cochera del área Antisecuestros de la Agencia.
«Siendo aproximadamente las 10:48:56 horas, del día 9 de abril de 2026, se observa entrar caminando a la cochera a una persona de sexo masculino alta complexión delgada, aparentemente alto, tez clara, con barba, cabello largo, toda vez que sobresale de la parte de atrás de la gorra que portaba, con características similares de una de las personas de interés, el cual se observa portaba camisa negra, pantalón oscuro, gorra aparentemente color beige, con una mochila tipo portafolio de lado derecho», dice el informe suscrito por Aneli Guzmán Salgado y Héctor Daniel Fierro Vidal, agentes de la Policía Federal Ministerial.
«Dicha persona entra acompañada de dos personas de sexo masculino sujetos que se observa durante el video se encuentran armados, la persona de interés que se dejó de observar en el video a aproximadamente a las 10:53:33 horas y vuelve hacer observada a las 11:22:59 horas en compañía de dos sujetos de sexo masculino los cuales lo escoltan a la salida de la cochera a las 11:23:04 horas en que se deja observar».
En las bitácoras de acceso al Complejo Estatal de Seguridad del Estado de Chihuahua únicamente se encontró un registro de ingreso de Richard Leiter Johnston III, con fecha 14 de abril.
Otra de las videograbaciones fue entregada el 25 de mayo pasado a la FGR por Wendy Paola Chávez Villanueva, titular de la Unidad Especializada para la Investigación de los Hechos Relacionados con el Desmantelamiento del Narcobaboratorio de «El Pinal».
En este caso, se trata de las imágenes capturadas por una cámara de circuito cerrado de la Fiscalía de Operaciones Estratégicas, a cargo de Zuany Portillo.
Descubren Ejército y agentes estatales narcolaboratorio
La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) informó a la FGR que su participación en el operativo del narcolaboratorio de Morelos, Chihuahua, consistió sólo en dar seguridad perimetral, sin embargo, elementos de la Agencia Estatal de Investigación (AEI) declararon que ellos junto con los militares hicieron el hallazgo.
Incluso, un dictamen de criminalística de campo de la propia FGR, firmado el pasado 11 de septiembre por la perito Araceli Bravo González, reconoce que tanto la corporación estatal como el Ejército localizaron juntos el centro de producción de drogas.
«A las 16:30 horas (del 16 de abril) arriban a Guachochi (los mandos y agentes de la AEI), donde se reúnen en un cuartel con un Coronel de la Sedena. Tras la reunión, se suman al convoy 8 unidades y aproximadamente 50 elementos militares», dice el dictamen de la forense, que consta en la causa penal por el delito de traición a la patria.
«A las 06:00 horas (del 18 de abril) elementos de la AEI y del Ejército Mexicano inician un recorrido pedestre y realizan el hallazgo de un narco laboratorio. El personal de AEI y SEDENA aseguran el área, realizan reconocimiento y resguardo perimetral».
El 18 de mayo pasado el entonces Fiscal de Asuntos Relevantes de la FGR, Ulises Lara, dijo que la dependencia federal había entrevistado a los integrantes del Ejército que participaron «en funciones de seguridad perimetral posterior al hallazgo».
No obstante, en la orden de aprehensión librada contra el ex Fiscal Estatal, César Jáuregui Moreno, y el ex Fiscalía Especializado en Operaciones Estratégicas, Guillermo Arturo Zuany Portillo, no aparece una sola entrevista con miembros del Ejército.
Además, distintos policías de la AEI manifestaron que ellos y los militares ubicaron juntos el narcolaboratorio de la Sierra del Pinal y fue después del hallazgo cuando brindaron la seguridad perimetral.
Un análisis del Centro Federal de Inteligencia Criminal de la FGR, firmado el 2 de junio por Juan Valentín Zavala Ramírez, indica que en el operativo participaron aproximadamente 40 elementos del Ejército y 40 de la AEI.
«En el desarrollo de análisis se puede observar que estos elementos, no contaban con fundamento alguno que justificará su actuación, ya que no existe dato que refiera que existía carpeta de investigación iniciada, y/o alguna diligencia que facultará o explicará la necesidad de la actuación del personal para el citado operativo, y mucho menos apoyo extranjero para esos fines», dice el analista.
En el expediente queda claro que el jefe de la AEI, Pedro Román Oseguera Cervantes, fallecido junto con dos agentes de la CIA en el accidente del 19 de abril, es quien ya tenía información previa de la ubicación aproximada del laboratorio de metanfetamina y cristal.
Sedena: seguridad externa
En el mandamiento de captura, librado por la juez federal Mariana Vieyra Valdez, sólo aparece un solo documento proporcionado por el Ejército.
Es un oficio firmado el pasado 12 de mayo por el Teniente Coronel Justicia Militar Hiram Lara Baeza, Jefe de la Sección de Requerimientos Judiciales de la Unidad de Asuntos Jurídicos de la Sedena, reporta en forma mínima cuál fue la participación del instituto armado en los hechos.
Lara informa que los mandos que participaron en el operativo llevado a cabo el 18 de abril de 2026 fueron el Coronel Infantería Agustín Velasco Sánchez, el Mayor Infantería Emilio Azael Villaruel Barajas, el Teniente Infantería Noel Fernando Hernández Macedonio y el Subteniente Infantería Mariano Misael Araujo Roque.
«El 13 de abril de 2026, el Fiscal General del Estado, a través de la Fiscalía Especializada en Operaciones Estratégicas, durante la Reunión de Coordinación Estatal ‘Chihuahua’, para la Construcción de la Paz, solicitó a la Comandancia de la 42/a Zona Militar (Hidalgo del Parral, Chihuahua), que personal militar proporcionara seguridad periférica a elementos de esa dependencia a Inmediaciones del Ejido «El Pinal», municipio de Morelos, Chihuahua, por contar con información respecto a posibles laboratorios utilizados para la elaboración de drogas sintéticas en esa área», dice el documento.
«Por lo anterior, la finalidad y participación del personal militar fue únicamente para proporcionar seguridad externa en el Ejido ‘El Pinal’ del 16 al 18 de abril 2026, del Municipio de Guachochi al Municipio de Morelos, Chihuahua».
‘Localización conjunta’
Wendy Paola Chávez Villanueva, titular de la Unidad Especializada para la Investigación de los Hechos Relacionados con el Desmantelamiento del Narco Laboratorio, informó a la FGR que el descubrimiento del centro de producción de drogas lo hicieron la AEI y el Ejército.
«El día sábado 18 de abril a las 06:00 horas se inició recorrido pedestre por parte de los elementos de la agencia estatal de investigación liderado por su Director y elementos del Ejército Mexicano, quienes localizaron lo que al parecer eran dos hornos de grandes dimensiones», dice el oficio FGE-24S.6/00026/2026, del pasado 5 de mayo.
«Indicando el comisario jefe Pedro Román Oseguera Cervantes, realizar un resguardo perimetral al personal de la AEI, esto a efecto de dar aviso a la autoridad competente».
Los agentes estatales declararon algo similar a la FGR.
El policía Miguel Alexis Álvarez Rodríguez, por ejemplo, refiere quiénes fueron los primeros en confirmar el hallazgo.
«El 18 de abril dejamos las unidades y caminamos aproximadamente hora y media, siguiendo al director Pedro Oseguera, elementos de Sedena y uno de los encapuchados (agente de la CIA). Observé unos hornos conectados a tanques de gas», refiere.
Otro de los agentes, Eduardo Antonio Acosta Delgado, relata que los militares, los agentes de la CIA y el jefe de la AEI fueron la avanzada que descubrió e ingresó al laboratorio.
«El 18 de abril, entre las 06:30 y 07:00 horas, el comandante Pedro Oseguera indicó que bajaríamos a un rastreo para encontrar un narcolaboratorio. Éramos entre 25 y 30 personas, incluyendo personal militar. Seguimos al comandante Oseguera por aproximadamente 30 o 35 minutos; antes de llegar se percibía un olor muy fuerte a químicos», declaró.
«Observé un lugar al aire libre, con lonas o mallas, contenedores grandes, tanques de gas y hornos de fierro. No ingresé al lugar; únicamente ingresaron personal de Sedena, el comandante Oseguera y los agentes que lo acompañaban».
Aarón Abraham Ponce de León Tello también contó a la Fiscalía que el comandante Carlos Cervantes Xicoténcatl le dio las instrucciones para bajar a un área serrana en la que probablemente estaba el laboratorio.
«Iban 15 o 20 militares con nosotros, el director Pedro Oseguera con 4 o 5 personas desconociendo si los mismos eran escoltas u otras personas, ya que algunos iban encapuchados con vestimenta civil, también bajó otro grupo de compañeros de Ciudad Juárez que eran 5 o 6 elementos, el comandante Xicoténcatl con uno de sus escoltas y otros compañeros de la Unidad de Operaciones Estratégicas», expuso.
«Y otros dos compañeros del grupo de reacción y un servidor caminamos aproximadamente unos 20 minutos y de acuerdo a la información de mi teléfono bajamos aproximadamente 900 metros, llegando a un área boscosa con muchos pinos donde se percibía un fuerte olor como a acetona o químicos».
«Del análisis efectuado a dicho material videográfico, se advierte la presencia de personas ajenas a la institución el día 16 de abril de 2026 a las 11:13 horas, quienes vestían ropa de civil, es decir, sin uniforme operativo o insignias institucionales», señala Chávez.
«Observándose particularmente a una persona, presumiblemente de origen extranjero, al interior de las instalaciones antes señaladas, portando un arma larga en la mano derecha y en posición vertical, sin que del material analizado se abierta disposición aparente de uso o contexto institucional que permita establecer preliminarmente la naturaleza de su presencia o autorización correspondiente».
Policías estatales como Arturo Jazziel Escobar Aguilera, Sergio Antonio García Castillo, Roberto Venegas Ortiz, Ricardo Torres Gardea y Ricardo Faustino Campos Ocón declararon a la FGR que entre el 16 y el 19 de abril coincidieron con los agentes de la CIA en distintos momentos y nunca los vieron armados.
El 19 de abril, entre la 1:00 y 1:30 horas, la camioneta en el que viajaban Pedro Román Oseguera Cervantes, titular de la AEI: Manuel Genaro Méndez Montes, su chofer; y Richard Leiter Johnston III y John Dudley Black, agentes de la CIA, se volcó en un barranco en el municipio de Morelos.
El vehículo, que también llevaba bidones de gasolina, explotó. Ninguno de los tripulantes sobrevivió.
Edgar Tomás Ontiveros Calzadillas, uno de los agentes que descendió al fondo del precipicio para registrar el levantamiento de los cuerpos declaró que sólo encontró las armas de Román Oseguera y su chofer.
«Después de procesar la escena, pude localizar dos armas cortas y armas largas, estas armas del director y del escolta fallecido, lo sé porque yo se las había visto», declaró a la FGR.
