Agencia Reforma
Ciudad de México 17 junio 2026.- La Secretaría de Cultura de la Ciudad de México dio este miércoles respuesta positiva al pliego petitorio presentado el pasado viernes por el colectivo En Defensa de la Casa del Poeta Ramón López Velarde, cuando escritores y escritoras demandaron en una protesta a las puertas del recinto devolver la poesía al centro de las actividades de este espacio cultural, cuya gestión ahora está en manos de la dependencia capitalina.
Destaca el anuncio de la salida del director del espacio, Andrés Carreño.
«Atendiendo las diversas expresiones, inquietudes y propuestas manifestadas y con el propósito de fortalecer su vocación literaria, la Secretaría ha determinado realizar un relevo en la titularidad del espacio. Informamos que se nombrará a una persona cuya trayectoria y experiencia se encuentren estrechamente vinculadas al ámbito de las letras, la poesía y la gestión cultural, en correspondencia con las características y objetivos del recinto», informó la dependencia.
Los y las inconformes reprobaban la pretensión de relegar a la poesía y dar espacio al que la autoridad anunció como «el primer cabaret público de la ciudad».
Carreño, precisamente, es un actor que proviene de ese ámbito, ajeno a la poesía.
La dependencia reconfirmó también que el inmueble donde murió el poeta jerezano, ubicado en la Colonia Roma, que había sido renombrado Casa de las Palabras, no cambiará de nombre, manteniéndose como Casa del Poeta Ramón López Velarde.
E informó: «La poesía siempre ha sido y seguirá siendo el epicentro del recinto, tal como se anunció en la inauguración el 4 de junio de 2026».
No obstante, en aquella inauguración, la Secretaría capitalina, encabezada por la artista escénica Ana Francis Mor, anunció algo más: que ahí, entre otras actividades, se instalaría «el primer cabaret público de la ciudad», tras lo cual vinieron las protestas, por desvirtuar el carácter poético del espacio, y por un posible conflicto de interés por parte de la funcionaria, quien forma parte del colectivo cabaretero Las Reinas Chulas.
La palabra «cabaret» dejó de aparecer en todos los comunicados posteriores.
Al respecto, rechazó la «reconversión comercial o escénica unilateral» del Café-Bar Las Hormigas, donde iban a tener lugar las actividades en la materia, pero sí se comprometió a reactivar este espacio, ubicado en la segunda planta.
«La Secretaría de Cultura de la Ciudad de México se encuentra realizando las gestiones correspondientes ante la Dirección General de Patrimonio Inmobiliario para que el Café-Bar denominado Las Hormigas cuente con las autorizaciones correspondientes para su apertura.
«De esta manera, la Secretaría contemplará la realización de presentaciones de libros, lecturas de poesía y espacio de encuentro para la comunidad, manteniendo abierta la posibilidad de propiciar el diálogo con otras disciplinas artísticas, siempre que la literatura permanezca como el eje rector de sus actividades», señaló.
«Asimismo, subrayamos que el Café-Bar Las Hormigas no funcionará como cabaret».
Sobre la garantía de pluralidad y libertad creadora que pedían los inconformes, se informó que el espacio estaría abierto a todas las expresiones literarias -«poesía, proyectos editoriales, fanzines, colectivos literarios, etc.», según se enumeró-, y que se promovería, en efecto, «la pluralidad y la libertad creadora».
En cuanto a la gratuidad de los espacios y actividades, la dependencia comunicó su compromiso, así como el de la protección del patrimonio bibliográfico y documental que ahí se resguarda, como las bibliotecas de Efraín Huerta y Salvador Novo, y el museo de sitio dedicado a López Velarde.
«Ya se inició la fase de diagnóstico técnico y levantamiento de información para precisar el estado material del acervo y se avanzará en una valoración detallada para identificar necesidades específicas de conservación. Se fortalecerán las medidas de conservación preventiva mediante el monitoreo de humedad y temperatura, la mejora de la ventilación y la implementación de protocolos permanentes de limpieza y mantenimiento», se informó.
De manera paralela, se desarrollará un proyecto de organización y control bibliográfico-documental.
«Finalmente, se impulsará una estrategia de divulgación y acceso público que permita acercar estos acervos a la comunidad cultural, así como a personas investigadoras, estudiantes y ciudadanía en general. Para ello, se desarrollarán catálogos de consulta, contenidos digitales, exposiciones documentales, actividades de difusión cultural y proyectos de digitalización selectiva que faciliten el conocimiento y aprovechamiento social de este patrimonio».
La Secretaria también se comprometió a la transparencia y la rendición de cuentas presupuestal, y a la instalación de un Consejo Consultivo Comunitario y a un diálogo público con creadores, convocado para este jueves a las 10:00 horas; un «albazo», calificaron algunos, por la premura en que se hace el llamado.
«El trabajo conjunto permitirá revisar las inquietudes, propuestas y planteamientos formulados por la comunidad, identificar áreas de coincidencia y, en su caso, construir rutas de atención viables desde el punto de vista jurídico, administrativo, presupuestal y operativo. Además, facilitará el intercambio de información sobre los proyectos y acciones que la Secretaría impulse para el fortalecimiento del recinto».
Los inconformes celebraron en redes sociales la respuesta, y anunciaron que la segunda manifestación en el espacio anunciada para este viernes a las 17:00 horas se mantendrá, pero no para protestar, sino para leer poesía, sobre todo de López Velarde.
Luego, a las 18:00, la autoridad tiene programada la instalación de la primera «Cátedra Permanente Ramón López Velarde», impulsada por la revista Círculo de Poesía, con voces afines al Gobierno que, según disidentes, podrían devenir en un «grupo de choche».