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Agencia Reforma

Monterrey, NL 25 julio 2026.- Su voz grave y profunda, ha sido parte de ese encanto especial con el que Juan Ferrara ha conquistado por más de 60 años al medio del espectáculo mexicano, y con firmeza responde sobre su vitalidad.

 «Mi salud es de hierro, es una cosa increíble. Tengo una enorme suerte de tener muy buena salud», dijo Ferrara, de 82 años, quien este fin de semana regresa a Monterrey con la obra No Te Vayas Sin Decir Adiós al Teatro de la Ciudad.

 Por su carácter serio, el hijo de la gran Ofelia Guilmáin poco se asoma a la escena pública a través de entrevistas, prefiere comunicarse desde un escenario, pero esta vez hizo una excepción al conceder una amena charla telefónica.

 «Yo soy un hombre muy serio, y toda esta frivolidad de la carrera, de figurar así en las alfombras y en los escándalos, eso no va conmigo.

 Yo soy un hombre muy serio, y he sido así para mi forma de amar, de actuar, para mi forma de ver la vida y el dolor de los demás, y la política», declaró.

 Sabe que el público lo quiere y está llenando los teatros que visita para ver la puesta que eligió para despedirse de los escenarios.

 También sigue provocando admiración y hasta gritos del público femenino que lo ve como todo un galán.

 «He tenido mucha suerte en eso, pero en el fondo todos esos piropos y eso, en el fondo me divierte muchísimo.

 Me alegran mucho la existencia, aunque no me la creo», aseguró. «El ser galán no me la creo, sobre todo viendo a tantos galanes que hay por ahí, es una faceta nada más de la carrera».

 Con una amplia trayectoria en teatro, televisión y cine, donde su primer trabajo en la pantalla grande fue en 1964 con la película Todos Hemos Soñado, el actor señaló que siempre buscó el equilibrio.

 «Cuando te va muy bien, de pronto te ofrecen demasiados proyectos que a la mejor no van contigo, y muchos de pronto como que se descontrolan y toman papeles que no les corresponden. Yo siempre traté de equilibrar mi carrera en la televisión con la de teatro, y estaba ocupado.

 «Yo siempre les digo, cuando van empezando, que se dediquen a hacer teatro, y ya cuando llega la televisión o el cine, es como un plus. La verdadera carrera es a través del teatro, con poco o mucho público, pero eso te permite estar vigente», indicó.

 El galán de telenovelas como Valeria y Maximiliano (1991-1992), Valentina (1993-1994) y Victoria (1987), compartió que el mejor ejemplo de su profesión la tuvo en casa, con su mamá, considerada uno de los pilares del teatro mexicano.

 «Para mí fue definitivo toda la enseñanza que yo tuve a través de la carrera de mi madre, porque ella siempre estaba rodeada de los mejores directores, escritores, gente muy intelectual.

 Yo siempre miraba cómo la admiraban a ella, y ella cómo contestaba, la forma de ser mía se la debo mucho a la forma en la que ella manejaba todo el asunto, a todo lo que le aprendí», aseguró Ferrara.

 Dos mujeres bellas, también famosas, conquistaron el corazón de Juan, pues décadas atrás se unió en matrimonio primero a Alicia Bonet, madre de sus dos hijos: Juan Carlos y Mauricio; después se casó con la actriz Helena Rojo.

 Las dos ex-esposas de Ferrara ya fallecieron: Rojo en 2024 y Bonet murió en octubre pasado.

 «El Creador crea la vida de una manera tan extraordinaria que te da muchísima fuerza, armas para vivirla. Y una de las condiciones de la existencia es que va a presentarse la muerte, entonces hay que saber lidiar con ella», afirmó.

 Juan anticipó que mientras el público siga asistiendo a las salas de teatro para ver la obra No Te Vayas Sin Decir Adiós, él seguirá al pie del cañón.

Por enportada

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