Agencia Reforma
Monterrey, NL 8 enero 2026.- Hace casi cuatro años, Fátima Vázquez llegó al Centro Comunitario de Valle Soleado para practicar el deporte que tanto le apasiona, el futbol, y entonces empezó a forjar su historia.
Ahora, a los 14 años de edad, la adolescente pondrá el nombre de Nuevo León en alto al convertirse en futbolista de las Fuerzas Básicas del Necaxa a partir de esta semana.
Fátima agradece el apoyo que ha recibido de la Secretaría de Igualdad e Inclusión del Estado, que encabeza Martha Herrera, a través de los centros comunitarios, que impulsan deporte y valores a infancias y juventudes en sectores populares.
«Hace poco más de un año, ella participó en el Torneo de Barrios. Ganó su equipo y fue seleccionada por visoría para participar en las clínicas que damos con la Fundación del Real Madrid, y de ahí empezó su historia internacional», dijo Herrera.
Después, Igualdad e Inclusión integró una selección con chicos y chicas, entre ellos Fátima, todos destacados en el balompié y que acuden a centros comunitarios. Este equipo mixto, que recibió apoyo privado y estatal, participó y ganó el campeonato World Challenge, en Madrid.
«Fátima fue la única mujer que anotó goles (dos) en ese torneo: contra Alemania y contra Singapur. Es toda una estrella».
Cuando regresó a la Ciudad la invitaron a un torneo nacional, en Mazatlán.
«Ahí la invitaron a unas visorías en Tamaulipas, por parte del Club Necaxa, y hoy nos trae una gran noticia: ha sido seleccionada para las Fuerzas Básicas del Necaxa».
A partir de hoy, Fátima comenzará a entrenar con el equipo de las Centellas, del Club Necaxa, con miras a participar en los compromisos de las categorías sub15 y sub19 del conjunto, por lo que ella y su mamá, Elsa González, se mudaron a Aguascalientes.
«Estoy agradecida con Martha Herrera porque me dio la oportunidad de que me abrieran puertas para estar donde estoy, ye da mucha emoción», señaló Fátima, quien cursa el tercer grado de secundaria y que terminará sus clases de educación básica en línea, desde Aguascalientes.
«En las clínicas de futbol aprendí valores, trabajo en equipo y a mejorar mi técnica, me ayudaron bastante. Gracias también al apoyo que me brindaron en los Centros Comunitarios en psicología, por eso mismo no me dio miedo enfrentarme (a jugadores más grandes) y estar en otro país».