Monterrey, NL 17 agosto 2026.- Durante cinco décadas, el Palacio Municipal ha sido mucho más que la sede del Gobierno de Monterrey: su arquitectura, espacios públicos y vocación cultural lo han convertido en un referente del Centro de la Ciudad.
Desde su inauguración, el 9 de julio de 1976, el inmueble ha albergado las funciones administrativas del Municipio, pero también exposiciones, conciertos, bailes y otros acontecimientos que lo colocan en un punto de encuentro para los regiomontanos.
Por tal motivo, el Gobierno de Monterrey prepara un festejo a realizarse hoy en el Palacio Municipal, a las 20:00 horas, con la participación de la Orquesta Filarmónica de la Escuela Superior de Danza y Música de Monterrey.
La conmemoración pone también la mirada en la historia y el significado que el edificio ha adquirido para la Ciudad.
Leopoldo Espinosa Benavides, Cronista de Monterrey, señala que el edificio, ubicado entre las calles de Zaragoza y Zuazua, y también conocido como Palacio de Cristal, por sus ventanales, fue erigido para reemplazar al antiguo Palacio Municipal, inmueble que ahora alberga al Museo Metropolitano.
La construcción comenzó el 13 de mayo de 1974 y el recinto fue inaugurado el 9 de julio de 1976.
«Lo que es ahora el Museo Metropolitano es realmente el corazón de la historia», agrega.
«Ahí pasó cualquier cantidad de eventos, como la Batalla de Monterrey, donde fue bombardeado; ahí estaba instalado el único organismo mexicano, porque todo lo demás estaba gobernado por norteamericanos».
Historiadores concuerdan en que una nueva sede para el Gobierno Municipal era necesaria en aquel entonces.
«Leopoldo González Sáenz, entonces Alcalde, explicaba muy bien la necesidad de que una Ciudad que estaba creciendo de manera vertiginosa requería de instalaciones más modernas», afirma Carlos González Rodríguez, historiador y cronista de San Pedro.
«Se aceptó el diseño del Palacio porque los historiadores se quejaban de que una edificación ahí iba a impedir la vista hacia el sur. Entonces la hicieron muy alta, y su parte baja está sobre unas estructuras; en son de broma le decían ‘La Araña Patona'».
El diseño de la construcción fue realizado por un grupo integrado por cuatro arquitectos: Jorge Albuerne, Nicolás Hadjópulos, Juan Villarreal y César Javier Flores.
De acuerdo con información del Municipio, la estructura principal es de acero y está soportada sobre ocho columnas perimetrales y cuatro centrales, con una separación de 30 metros entre ellas.
En una nota publicada por EL NORTE el 18 de enero de 2024, Hadjópulos menciona haber desarrollado una propuesta abierta, una vía para que la ciudadanía pudiera ver al Alcalde y convivir en el espacio público.
«Le llamaron románticamente a Zaragoza la ‘Calle de los Tres Palacios’, porque estaba el Palacio Federal, el Palacio de Gobierno estatal y ahora el Palacio Municipal», dice González.
Frente al Palacio Municipal, en la Plaza Zaragoza, se encuentra también la escultura ecuestre de Ignacio Zaragoza, obra del escultor mexicano Ignacio Asúnsolo. La pieza fue instalada en 1962, con motivo del centenario de la Batalla de Puebla.
Frente a la fachada sur del inmueble se encuentra el «Homenaje al Sol», una escultura de acero de 25 metros de altura y 30 toneladas de peso, diseñada por Rufino Tamayo e instalada en 1980.
La pieza fue realizada por encargo de Grupo Alfa y fabricada en los talleres de HyLSA. Alude al culto al Sol de antiguos pobladores del noreste de México y también al trabajo y carácter de los regiomontanos.
El monumento fue patrocinado por Grupo Alfa, entonces encabezado por Bernardo Garza Sada.
Durante el medio siglo en el que ha formado parte del paisaje regiomontano, el Palacio ha sido escenario de diversas intervenciones artísticas, entre ellas Monterrey 2000, un mural realizado por Julio Carrasco Bretón y terminado en 1999, que plasma la historia de Nuevo León y Monterrey. La obra se encuentra en el patio central del edificio.
Centro de todos los Regios
Las funciones del Palacio distan de ser meramente administrativas, dado que también representa un punto de encuentro para los regiomontanos, al dar lugar a exposiciones artísticas, conciertos y otras actividades culturales, además de los tradicionales bailes de los jueves y domingos.
Esta tradición, amenizada por la Gran Orquesta de la Ciudad de Monterrey, se mantiene desde hace más de cuatro décadas.
«El espacio público es para toda la comunidad, y particularmente el Palacio Municipal es sede de grandes acontecimientos», comenta el Secretario del Ayuntamiento, César Garza Villarreal.
Entre los cambios que ha sufrido el recinto destaca el Pabellón Cultural, un área ubicada en los bajos del Palacio. En ese espacio se instaló, entre octubre de 2022 y enero de 2023, la exposición «Van Gogh: The Immersive Experience».
Posteriormente, el Pabellón se consolidó como espacio para exposiciones y actividades culturales, aun con los cuestionamientos que pudieran hacerse.
«Es inadecuado para el proyecto hecho por los arquitectos que lo diseñaron; yo creo que, en su caso, ellos podrían protestar, porque altera la visión del diseño», menciona González Rodríguez, quien señala la importancia de preservar los edificios históricos del Centro de Monterrey.
«El kiosco de la Plaza Zaragoza, el Faro de Comercio, la cápsula del tiempo que está ahí enterrada, deben ser suficientes para declarar el sitio como, de alguna manera, privilegiado».
González Rodríguez considera que el «parche» incorporado al Palacio Municipal altera el diseño original del inmueble.
Con respecto a su permanencia, Garza Villarreal rechazó que haya intención de retirar el «parche».
Benavides enfatiza en la atemporalidad del recinto y reflexiona:
«Hace 50 años comenzamos a hacer historia de nuevo los regiomontanos», indica.
