CALIFORNIA. Una de las escenas que más sorprendió del medio tiempo del Super Bowl LX no fue parte de un truco visual o una performance planeada estrictamente para el espectáculo… fue una boda real.
Durante el espectáculo estelar de Bad Bunny, una pareja realmente se casó frente a miles de asistentes en el Levi’s Stadium de California, mientras millones lo veían por televisión. El momento se vivió como una auténtica celebración: la pareja vestida de blanco intercambió votos, hubo pastel de boda y, lo más curioso, el propio Bad Bunny fungió como testigo y estampó su firma en el certificado matrimonial.
Según confirmaron los organizadores, los novios habían invitado inicialmente al artista a su boda, pero él les propuso algo distinto: formar parte de su espectáculo de medio tiempo y sellar su compromiso en vivo ante el mundo.
Lo que parecía una escena dentro del show terminó siendo un momento legal y emotivo, que unió música, amor y cultura latina en uno de los eventos más vistos del planeta.