Spread the love

Agencia Reforma

Frontera Comalapa, Chiapas 13 enero 2026.- A unos 26 kilómetros de la línea fronteriza entre México y Guatemala hay un punto de la Sierra de Chiapas que muestra las secuelas de un combate entre integrantes del Cártel de Sinaloa (CDS) y del Cártel de Chiapas y Guatemala (CCyG) en la disputa por controlar esta ruta terrestre.

La violencia generada del año pasado por el crimen organizado obligó a pobladores a huir y quedarse en otros sitios por miedo a que vuelva a pasar.

El punto en disputa entre los cárteles fue un puente amarillo, ubicado en San Gregorio Chamic, sobre la carrera, en este municipio.

Al menos 10 impactos de bala se pueden apreciar en la estructura del puente y ocho más en su muro izquierdo como resultado del uso de un arma de fuego calibre 7.69, probablemente de un cuerno de chivo, explicó un elemento especializado en armamento de la Fuerza Reacción Inmediata Pakal (FRIP), quien fue desplegado en la zona.

Los impactos de armas de uso militar, que alcanzan hasta 600 disparos por minuto, también están en la parada de combis, donde se plasmó el nombre del morenista Eduardo Ramírez, quien ganó la Gubernatura de Chiapas en los comicios de 2024 y que apenas llegó al cargo en diciembre de ese año creó la FRIP, una fuerza policial de élite para combatir los delitos de alto impacto en la entidad.

La unidad policial está bajo el mando de Carlos Alberto Aparicio Avendaño, Secretario de Seguridad del Pueblo.

La marquesina de esta parada tiene al menos cinco huecos causados por el impacto de proyectiles de esta poderosa arma y en la pared, de unos dos metros, hay casi 40 impactos más.

Los choferes del transporte público que a diario trasladan a comerciantes de ropa, quienes van y vienen desde la línea fronteriza, ignoran este paradero y -sin voltear a ver- prefieren continuar su destino rumbo al municipio de Comitán.

Estas cicatrices continúan en diversos puntos alrededor del puente. Las paredes agujereadas de las tiendas de abarrotes «La Lupita» y «Emanuel» parecen sacadas de un paisaje de guerra, constató Grupo REFORMA en un recorrido por la zona.

En los tres metros de largo que tiene la pared de enfrente de la tienda «La Lupita» hay al menos 14 impactos grandes y 41 huecos un poco más pequeños. «El joven que atendía esta tienda de techo de lámina fue asesinado al interior tras quedar entre el fuego cruzado», contó un chofer de combi.

Mientras que en la tienda «Emanuel» los disparos destrozaron una parte de la pared.

Cuando los sicarios ya habían terminado de enfrentarse aquí, continuaron en la calle de al lado, donde está el negocio de abarrotes «El Meloncito», una casa con portón negro y una tienda de víveres sin nombre.

«Había días que la refriega tardaba hasta 12 horas», contó un poblador de la región que se mantenía de la cosecha de maíz, café, ganado y el comercio.

Cuenta que «la guerra» empezó en 2021, se recrudeció en 2023 y se extendió hasta 2024 durante el Gobierno del morenista Rutilio Escandón, actual Cónsul de México en Miami.

El investigador Gerardo González Figueroa, del Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR), aseguró que en toda la línea fronteriza se trafica migrantes y se registraron otros negocios ilícitos, que siempre ha estado bajo el control del CDS, que en ocasiones domina el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), pero que siempre la recuperan los sinaloenses.

«Aquí se asesinaron personas. Hombres usando ropa de la FGR, ministeriales y policías bajaban de sus carros a familias que por aquí circulaban; les quitaron sus carros y luego se las llevaron, a los jóvenes, a trabajadores de la CFE los desaparecieron. Unas 3 mil personas que por aquí pasaron entre 2023 y 2024 desaparecieron», estimó.

No hay una cifra oficial de cuántas viviendas quedaron abandonadas ni cuántos desplazados, muertos o desaparecidos hubo en San Gregorio Chamic.

A decir de los vecinos, de una población de mil 500 habitantes, al menos 450 personas no han retornado por miedo a «que algo vuelva a pasar». Acerca de cuántos vecinos muertos y desaparecidos hubo, señalaron que la cifra es incuantificable.

La devastación también sucedió en el puente de la comunidad Tres Maravillas, en el entronque de Bella Vista, Verapaz y Anonal, así como en el desvío Lázaro Cárdenas y en la entrada a la comunidad Santa Rita.

«Cualquier cosa estamos para servirles», dice Carlos Melintón García, subdirector de la FRIP, al chofer de un vehículo particular que transitaba por la zona y se detuvo para una revisión.

Momentos antes, elementos de la fuerza de élite -conocidos como «pakales»- habían recorrido la zona como parte del operativo «Escudo», que se desplegó de manera permanente desde Motozintla hasta Frontera Comalapa.

«Antes aquí estaba el crimen organizado. Ahora hay vida, hay comercio, hay tranquilidad», asegura Melintón, quien con orgullo dice que para llegar a estos resultados hubo una metodología, se recabó información, se sistematizó, se mapeo y se actuó.

Por enportada

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *