Agencia Reforma
Monterrey, NL 6 marzo 2026.- Tras pasar siete años recuperando la movilidad que el Síndrome de Guillain-Barré le arrebató, David Guzmán aprendió que las crisis le llegan a cualquiera sin avisar y que solo queda enfrentarlas para aprender de ellas.
Ahora, después de 27 años desde que fue diagnosticado, presenta su experiencia en el libro Seguiré vivo.
El autor llevaba una vida activa en 1999 como músico y publicista, y disfrutaba su recién estrenado matrimonio, hasta que el padecimiento dañó su sistema nervioso y le provocó una parálisis que lo dejó inmóvil.
El síndrome de Guillain-Barré es una enfermedad autoinmune que afecta al sistema nervioso periférico y suele aparecer después de infecciones virales o bacterianas. Su incidencia es de aproximadamente 1 a 2 casos por cada 100 mil personas al año.
«Me atacó todo: yo no podía ver bien, no podía hablar bien, no podía escuchar bien. Quedé totalmente aislado de mi entorno. Yo pensaba y tenía memoria, pero no podía conectarme», dijo Guzmán.
«No nada más te tumba a nivel salud, también a nivel psicológico, emocional, espiritual. Una vez un amigo me visitó, estaba súper delgado y en andador. Le impactó tanto verme así que fue al baño a vomitar».
Guzmán vivió año y medio en hospitalizaciones constantes para controlar la enfermedad. Pasó otros cinco años con terapias físicas para valerse por sí mismo y 16 más hasta recuperar la vista por completo.
Asegura que mantuvo la esperanza en este proceso gracias a su esposa, amigos y fe en Dios. Después de poder caminar de nuevo, eventualmente pudo tener a su primera hija y volver al trabajo.
«Yo soy de los que piensan que las crisis suceden con el objetivo de darnos forma. Hay que agarrar al toro por los cuernos y avanzar en la vida», expresó el autor.
Luego de la recuperación, Guzmán empezó a compartir voluntariamente su testimonio ante diversos públicos. En 2019 decidió que su experiencia podría ayudar a otras personas si la escribía en un libro.
Un año después empezó a escribir fragmentos de la obra durante la pandemia de COVID-19, que le recordaba a su enfermedad al mantenerlo confinado, como aquel síndrome lo había encerrado en su propio cuerpo.
«El libro habla sobre una crisis de enfermedad como detonante de un proceso que aún no termina. Todos estamos en proceso porque termina una crisis y llega otra o regresa la anterior. Para afrontarlas hay que tener cierta estabilidad y para esa estabilidad hay varias cosas en el libro que yo traté de hacer».
Con la edición de Alma Morales y el diseño editorial de Eduardo Danilo, Guzmán pudo finalizar de forma independiente su libro Seguiré vivo.
La obra se presentará mañana a las 16:00 horas en el Auditorio del Edificio E de la Facultad de Artes Visuales de la UANL.