Guillermo Leal
Agencia Reforma
Ciudad de México 16 noviembre 2025.- La Corrida de la Revolución tuvo un ambientazo, con un entradón que -pese al «fut»- logró el público, para disfrutar de un faenón de la figura peruana Andrés Roca Rey, malogrado con la espada.Eso sí, una oreja de Diego Silveti que dejó ir otras dos, también por el acero, y de la salida en hombros de Isaac Fonseca quien cortó tres apéndices ante un noble encierro de San Miguel de Mimiahuápam, de la familia Baillères, y del que cuatro toros fueron aplaudidos en el arrastre.
Las manifestaciones de ese público marcaron la tarde.
Desde el ensordecedor, sincero y emotivo de «!fuera Morena!», tras los honores a la bandera, dedicado sobre todo a los gobiernos morenistas de Ciudad de México y Michoacán que han prohibido la fiesta; hasta los de «¡Diego Diego!», dedicados a Silveti y a Roca Rey al que sacaron al tercio al son de «¡torero, torero!», pese a no poder triunfar.
Isaac Fonseca salió en hombros, por entregado, espontáneo, y aunque ninguna de sus dos faenas rayó en lo más alto, si tuvieron la emotividad suficiente, para que el michoacano consiguiera un trofeo en su primero y dos del sexto, un gran toro bravo y noble que debió ser premiado con arrastre lento.
Diego consiguió una en su primero, noble, de poca fuerza, pero con calidad, al que le hizo una pausada faena, dejando ir otras dos en su segundo, al que toreó mejor.
Y Andrés, se fue de vacío en el segundo, para el que hubo petición de indulto, y con el que el peruano cuajó el toreo.
Foto @Inforocarey