Spread the love

Agencia Reforma

Monterrey, NL 3 marzo 2026.- Con un ensayo en el que desarrolló la idea de que el conocimiento no necesariamente proviene de los sentidos y la razón, sino también del alma, Ángela Sarahí Cepeda Reyna obtuvo Medalla de Oro en la edición 14 de la Olimpiada Mexicana de Filosofía, realizada en Puebla hace unos días.

 Entre las cuatro citas que el concurso ofreció a los participantes para escribir sus textos, la estudiante de 17 años del sexto semestre de la Preparatoria Alfa Fundación, eligió una de Hegel: «Nada es sabido que no esté en la experiencia».

 «La filosofía y la escritura no son sólo un pasatiempo, son mi pasión, y son aquello a lo que quiero dedicarme por el resto de mi vida», dijo Ángela por correo electrónico.

 Como parte de esta pasión por la filosofía, la adolescente ya había participado hace dos años en la Olimpiada de Filosofía en Guadalajara, donde obtuvo plata.

 «Este (2026) era mi último año y realmente quería obtener el oro», contó, «había estado entrenando arduamente, y Dios me concedió la oportunidad. Participar era un sueño por el que lo entregué todo».

 Para competir en la modalidad presencial, Ángela viajó a Puebla con otras dos compañeras de Prepa Alfa Fundación, Andrea Natalia García Arguijo, quien alcanzó Medalla de Bronce, y María Fernanda Santoy Cavazos.

 Tanto Ángela como Andrea se inscribieron en la categoría de lengua extranjera, es decir, escribieron sus ensayos en inglés.

 La delegación de Nuevo León la completaron otros seis estudiantes de la misma preparatoria que optaron por la modalidad a distancia.

 El tiempo que tienen para redactar sus ensayos son cuatro horas, sin apoyo de fuentes. En una era de la inteligencia artificial generativa y de la rapidez de las redes sociales, el concurso obliga a los participantes a generar y escribir sus propias ideas, y a concentrarse durante cuatro horas en ellas.

 «De cierta forma la competencia es una reafirmación de lo que significa ser humano», comentó Julio Mejía Valenzuela, profesor de filosofía de la Preparatoria Alfa Fundación.

 «Los participantes no saben exactamente qué es lo que les van a preguntar. Se las ven únicamente con su razón, con sus propios procesos lógicos, con los conocimientos que han adquirido a lo largo de su trayectoria, nada más».

 Con esta Medalla de Oro, Ángela cierra con broche áureo su paso por la preparatoria. Tiene pensado estudiar Letras y ya está admitida en el Tec de Monterrey, aunque busca también una beca de talento creativo. Otras opciones son la UNAM y la UANL. Ella y su profesor compartieron su reflexión sobre la importancia de la filosofía.

 «La filosofía reflexiona acerca de los aspectos fundamentales de la vida», dijo Ángela. «Más que una lista de autores griegos o alemanes, es la capacidad del ser humano de cuestionarse y buscar las respuestas por sí mismo.

 «La ciencia y la tecnología nos ayudan a sobrevivir; son el porqué estamos vivos. Pero el arte y las humanidades, como la filosofía, nos ayudan a vivir. Son el para qué vivimos».

 Para Mejía Valenzuela, la inclusión de la filosofía en los planes de estudio es relevante, sin embargo, considera primordial que los docentes, desde sus propias disciplinas, enseñen a filosofar.

 «Para mí va más allá de una materia», comentó, «porque se puede adoptar una perspectiva filosófica sobre las matemáticas, sobre la literatura y es perfectamente posible que, aunque se impartan materias de filosofía, no se esté enseñando a filosofar».

SOBRE SU ENSAYO

 Muchas cosas, como las creencias religiosas o míticas, llegan a ser conocidas sin necesidad de ser experimentadas de manera física, explicó Ángela sobre su ensayo.

 «Hay cambios y estímulos internos. No podemos ver, saborear o sentir las emociones, las ideas o a Dios. Pero creemos en ellas y les llamamos conocimiento porque ha habido otro tipo de experiencia que nos ha llevado a afirmar su certeza.

 «Concluí entonces, que sí, no existe nada que sea sabido que no provenga de la experiencia. Pero esta experiencia no tiene que ser sensible y, además, no puede ser fuente de saber si no es pasada por el filtro de la razón.

 La experiencia nos da los materiales, pero es la razón la que construye la creación».

Por enportada

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *