Agencia Reforma
Ciudad de México 30 diciembre 2025.- La cultura de México se proyectó este año en el mundo con la concesión de relevantes galardones internacionales a personajes e instituciones del País, además de obtener reconocimientos de la UNESCO a su patrimonio.
Ante el año que cierra, Grupo REFORMA ofrece un recuento.
ENTRE GALARDONES
El escritor Gonzalo Celorio (Ciudad de México, 1948), narrador, ensayista, cronista y una de las figuras más destacadas de la literatura mexicana contemporánea, se convirtió el pasado 3 de noviembre en el séptimo mexicano en obtener el Premio Cervantes, la mayor distinción de las letras en español.
El jurado valoró «la excepcional obra literaria y labor intelectual» del también director de la Academia Mexicana de la Lengua, quien «ha contribuido de manera profunda y sostenida al enriquecimiento del idioma y de la cultura hispánica».
Destacó, además, la elegancia de su voz literaria y su hondura reflexiva, «en la que conjuga la lucidez crítica con una sensibilidad narrativa que explora los matices de la identidad, la educación sentimental y la pérdida».
A Celorio le han precedido en este galardón otros seis mexicanos: Octavio Paz (1981), Carlos Fuentes (1987), Sergio Pitol (2005), José Emilio Pacheco (2009), Elena Poniatowska (2013) y Fernando del Paso (2015).
El año trajo, además, una doble presea dentro de los Premios Princesa de Asturias.
Por un lado, la fotógrafa Graciela Iturbide (Ciudad de México, 1942) fue anunciada el 23 de mayo ganadora del galardón en la categoría de Artes, el primero en el campo para el País, por una obra que «combina lo documental con un sentido poético de la imagen».
El jurado destacó su capacidad para captar la vida cotidiana de México, con una mirada profunda, respetuosa y evocadora.
«Cada fotografía tiene una carga emocional y cultural que invita a mirar más allá de lo visible».
Por otro lado, el Museo Nacional de Antropología (MNA) obtuvo el 4 de junio el Asturias de la Concordia, también el primero para el País dentro de esta categoría, por su larga tradición en la defensa y preservación de una parte esencial del patrimonio antropológico de la humanidad.
Un premio, no obstante, que tuvo su toque agridulce, pues al momento del anuncio el recinto estaba cerrado debido a insuficiencias en el personal de vigilancia, como múltiples museos del INAH en la capital.
PATRIMONIO, EN LO ALTO
En otro tenor, la UNESCO también devolvió su mirada a México y reconoció al País en dos ocasiones durante 2025.
La primera fue cuando se anunció, el 12 de julio, el ingreso de la Ruta Wixárika por los Sitios Sagrados a Wirikuta en la Lista del Patrimonio Mundial, y la segunda el 10 de diciembre, al ser incorporada la Representación de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo en Iztapalapa a la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
La inscripción de la ruta que el pueblo wixárika emprende anualmente para llegar al centro ceremonial de Wirikuta reviste particular importancia histórica, pues se trata de un extenso paisaje cultural con 20 componentes patrimoniales, abarcando más de 500 kilómetros.
Con el anuncio, México se convirtió en el séptimo país del mundo con más bienes inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial, con un total de 36.
Por su parte, la inscripción de la Pasión de Iztapalapa resultó particularmente significativa al convertirse en la primera manifestación cultural de la Ciudad de México incluida en los registros de patrimonio inmaterial de la UNESCO, y la doceava del País.