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Ricardo Israel Sánchez Becerra                   

Agencia Reforma

Ciudad de México 8 diciembre 2025.- En su empeño por idear soluciones a la criminalidad que aqueja a ciertas regiones de Puebla, el Gobierno del Estado pretende valerse del potencial del Gran Telescopio Milimétrico (GTM) Alfonso Serrano.

 Será a través de un Astroparque con un costo de 100 millones de pesos, mismo que la Administración del morenista Alejandro Armenta Mier busca construir en las inmediaciones del instrumento ubicado en la cima del Volcán Sierra Negra, con la intención de atraer visitantes y mejorar la seguridad y percepción del llamado Triángulo Rojo, epicentro nacional del robo de combustible y el asalto a transporte de carga.

 «El Astroparque es una iniciativa del Gobernador, que ya lo había comentado desde la campaña. Su idea es, precisamente, cambiar la imagen de la región», cuenta en entrevista el doctor en ingeniería eléctrica José Luis Hernández Rebollar, encargado de la Gerencia Técnica del GTM, uno de los complejos científicos más importantes del País.

 «Inclusive, en alguna ocasión había comentado que ya no quería que se le llamara el Triángulo Rojo, que es un término que se ha utilizado desde hace varios años para referirse, precisamente, a esa región alrededor del telescopio», añade el también miembro del Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE).

 Consultada por REFORMA, Celina Peña, titular de la Secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti) de Puebla, no atribuye como principal razón la creación de este Astroparque a la atención del contexto delictivo, sino más bien a una estrategia para dotar al INAOE de los recursos necesarios para la operación del GTM.

 «Siempre tienen una presión de gasto de aproximadamente 28 millones de pesos que tienen que conseguir a lo largo del mundo en proyectos de investigación, pero que compromete su funcionamiento», refiere en entrevista la funcionaria estatal.

 «Llegamos a la conclusión de que había que mejorar las condiciones del telescopio y darle vida. Entonces, planteamos con el arquitecto Roman Meyer Falcón la rehabilitación no solamente del telescopio, del camino que sube al telescopio y un poco de lo que ya hay en el área, que es la ruta al Citlaltépetl. sino un proyecto más integral», agrega.

 Sería a través de la Unidad de Proyectos de Infraestructura Urbana y Espacio Público, que dirige Meyer en la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes federal, como se edificaría este proyecto, el cual contempla un «centro de interpretación» con museografía que informe a los visitantes las labores y logros tanto del GTM como del contiguo observatorio de rayos gamma y cósmicos HAWC.

 «Lo que nos pidieron así, específicamente, es que apoyáramos en la parte de la exposición de fotografías o instrumentación inclusive, maquetas, etcétera, para darle la ambientación alrededor del tema de la astronomía y, en particular, del GTM», detalla Hernández Rebollar.

 «Tener ahí una exposición de cosas relativas, explicaciones sobre rayos cósmicos, radioastronomía en general, la primera imagen del agujero negro (en cuya observación participó el GTM), cosas así», prosigue el ingeniero. «Nosotros tendríamos la responsabilidad de los contenidos que reflejen lo que se hace ahí en los telescopios».

 Sin embargo, Peña precisa que no sería nada más la cuestión de los contenidos, sino que el INAOE mismo estaría por completo a cargo del Astroparque, que entre el centro de interpretación, algunas paradas y el rescate de espacios en desuso, tendría 22 mil 700 metros cuadrados de extensión para recibir, aproximadamente, de 300 a 400 personas por día.

 «Hacer un proyecto de impulsar la divulgación científica y la soberanía tecnológica, profesionalizar el astroturismo y crear un programa de desarrollo regional, pues se puede lograr sin interrumpir las acciones que de por sí el telescopio tiene de investigación y de divulgación», sostiene la titular de Secihti poblana, asegurando que no hay otra iniciativa con estas características en el mundo.

 Actualmente, en la zona ya se llevan a cabo actividades de turismo deportivo, como el Reto Vulcano, una carrera a campo traviesa.

Causa violencia zozobra y suspensiones

 A la pregunta sobre si la construcción de este Astroparque es parte de un esfuerzo por pacificar el Triángulo Rojo, Peña responde afirmativamente.

 «Por supuesto. Mira, tenemos claro en esta visión del ‘humanismo mexicano’ que la educación, y generar recursos formativos y de mayores oportunidades, también es el camino hacia la pacificación», enuncia la titular de la Secihti de Puebla.

 «(El Astroparque) es un proyecto que impacta no solamente de manera económica, sino de manera social en la región», remarca.

 Hernández Rebollar, en tono optimista, encuentra atinado este enfoque dada la compleja situación que se vive en algunas de las zonas aledañas al GTM.

 «Creemos que es la vía correcta, ¿no?, meter un montón de obra social, seguridad, incrementar el turismo, la visibilidad, y cambiar la imagen de la mano de todos. Entonces, pues vamos a echarle los kilos porque si no, sí va a ser muy complicado operar», dice el gerente técnico del GTM.

 Hace unas semanas, el radiotelescopio tuvo que suspender operaciones dos días a consecuencia del violento enfrentamiento armado entre bandas criminales en el Municipio de Atzizintla -de los más próximos al GTM-, que dejó cinco personas muertas, amenazas contra el alcalde Eduardo Velázquez Medina y la renuncia masiva de agentes de la Policía Municipal.

 «El telescopio es parte de la comunidad, y cualquier cosa que pase en la comunidad, pues repercute rápidamente en la operación», comenta Hernández Rebollar.

 «Impacta, claro, porque no podemos estar pensando en subir al telescopio cuando la familia está preocupada, cuando están reportándose cosas como lo que pasó la semana pasada. Entonces, pues sí suspendimos (operaciones)», continúa. «Dentro de la misma población suspendieron clases y se suspendió el desfile del 20 de noviembre; la gente estaba, obviamente, espantada, y nosotros también».

 Pese a este panorama, que se repite en otros municipios de la entidad -como en San Salvador Huixcolotla-, Peña descarta que el área que ocupará el Astroparque sea una zona de violencia desbordada. Y al preguntarle sobre cómo se planea garantizar la seguridad de los visitantes, la Secretaria alude a la estrategia que ha puesto en marcha el Gobierno estatal.

 «El Gobernador Armenta está muy coordinado con Omar García Harfuch (titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana), y también la Guardia Nacional, la Marina, pues han estado muy pendientes de la seguridad en el estado».

 ¿Estarán ellos involucrados en la seguridad del Astroparque?

 Sí, sí, por supuesto.

 A la espera de contar con la aprobación del proyecto ejecutivo en material ambiental -en tanto implica intervenir el área natural protegida del Parque Nacional Pico de Orizaba-, Peña no aventura fechas ni de inicio de construcción ni de su eventual apertura al público.

 «Antes de que termine el sexenio, mucho antes, estaremos entregándolo», promete la funcionaria.

Celebran ‘tiempos mejores’

 A diferencia del año pasado, cuando la posibilidad de quedar sin un sólo peso para seguir operando encendió las alarmas, en el GTM ahora soplan vientos más favorables.

 «Es otro panorama, es otra cosa completamente diferente a como estábamos el año pasado con un montón de incertidumbre», afirma Hernández Rebollar.

 Y es que, por un lado, el financiamiento del instrumento se cubrió a través de una ampliación presupuestal a los recursos del INAOE, y no ya como un proyecto en particular, como había venido sucediendo.

 Sin tener claro exactamente cuánto de dicha bolsa se destina al GTM, Hernández Rebollar recuerda que el estimado mínimo para su operación es de 60 millones de pesos; «porque, híjole, sí es complicado, es complicado trabajar en las condiciones en las que se trabaja», admite el ingeniero.

 «Siempre hay necesidades por las características mismas de la operación. Hay gastos de oxígeno, hay gastos de gasolina, hay gastos de renta de vehículos; todo ese tipo de cosas son cuestiones extraordinarias, y nos gustaría trabajar con mayor holgura, pero bueno, todo el mundo se queja de lo mismo», apunta.

 Por otra parte, la relación con la Secihti federal, encabezada por Rosaura Ruiz, es diametralmente opuesta a lo que se vivía con el anterior Conahcyt a cargo de María Elena Álvarez-Buylla. Y acaso sea por la participación del INAOE en el proyecto Kutsari de semiconductores, anunciado como de los más estratégicos para el Gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum.

 Hernández Rebollar relata que en la reciente ceremonia por el 54 aniversario del INAOE tuvieron la visita del diputado Juan Antonio González Hernández, miembro de la Comisión de Ciencia, Tecnología e Innovación en San Lázaro, quien les anunció que se aprobaron 2 mil 500 millones de pesos adicionales al presupuesto de la Secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti) federal para 2026, y expresó su deseo de que parte de ello vaya al GTM.

 «Es otro ambiente completamente diferente al del año pasado», insiste el responsable técnico del radiotelescopio, quien, con humor, celebra: «Yo creo que vienen cosas buenas; como dijo Yuri: ‘Tiempos mejores'».

Por enportada

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