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Monterrey, NL 5 noviembre 2026.- ¿Cuántas veces has normalizado sentir dolor abdominal, inflamación, tener diarrea o urgencia para ir al baño?

 Si de forma persistente tienes alguno de estos síntomas, es hora de escuchar lo que tu intestino intenta decirte.

 Hay dos formas principales de enfermedad inflamatoria intestinal (EII): la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn, ambas poco visibilizadas y cuyos síntomas suelen confundirse con los de otros padecimientos, lo que retrasa el diagnóstico y el tratamiento.

 Raymundo, hoy de 32 años, estudió gastronomía y desde principios de sus veintes comenzó en el mundo restaurantero; se recuerda sumido en el estrés por fuertes presiones laborales.

 A los 21 años tuvo episodios de sangrado en las evacuaciones, pero los médicos le dijeron que era gastritis.

 «Si me enojaba o si me estresaba por cualquier presión del trabajo, luego luego sentía el cambio, me sentía muy mal», dice en referencia al dolor abdominal y al cansancio.

 Hasta sus 27 años, cuando los síntomas evolucionaron y le impidieron seguir trabajando, fue diagnosticado con colitis ulcerosa. En ese entonces, por su gravedad, lo llevaron a Urgencias.

 El joven ya no podía ingerir nada, porque todo lo vomitaba y era insoportable el dolor abdominal.

 «No comía, y evacuaba casi sangre, era muy rojo», cuenta.

 «Algo que me comentaron desde el inicio fue que era necesario no estresarse, no hacer corajes, porque todo eso influye bastante, todas tus emociones», añade Raymundo, quien ha tenido que priorizar su salud mental para mejorar.

 Aunque los factores emocionales no son el origen de las EII, existe evidencia científica de que pueden favorecer la aparición de los brotes, es decir, como si accionaran el gatillo de una pistola.

 Esto es por la conexión real que existe entre las neuronas del sistema digestivo y las emociones (eje intestino-cerebro).

 1. ¿QUÉ ES LA EII?

 La enfermedad inflamatoria intestinal es un término general que agrupa afecciones crónicas que causan inflamación y úlceras en el tracto digestivo.

 La colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn tienen síntomas similares; lo que las diferencia principalmente es su ubicación.

 Mientras que la colitis afecta al colon, la enfermedad de Crohn abarca cualquier tramo del tubo digestivo.

 En los últimos años se ha visto un aumento sostenido a nivel mundial de estas enfermedades en población joven, como el caso de Raymundo.

 En el marco de la United European Gastroenterology Week (UEG), uno de los congresos más importantes del mundo en gastroenterología y salud digestiva, con sede este año en Barcelona, médicos urgen a visibilizar estos padecimientos porque es muy común que las personas pasen meses o años normalizando molestias del intestino.

 El lema «Follow your gut» es una de las frases con doble sentido que usaron.

 Coloquialmente, en español significa «Sigue o confía en tu intuición», pero la palabra «gut» se traduce como intestino, por lo que con frecuencia la usan para temas de salud digestiva.

 En la actualidad, el mensaje cobra un mayor sentido porque el intestino es considerado el segundo cerebro.

 2. ¿QUÉ PROVOCA LA ENFERMEDAD?

 «No sabemos la causa puntual que lleva a la manifestación de la enfermedad», dice Raquel Analía González, coordinadora de la Unidad de EII del Instituto de Enfermedades Digestivas del Hospital Alemán en Buenos Aires, en entrevista en la UEG.

 «Pero en pacientes predispuestos genéticamente hay una alteración entre la flora bacteriana, el estrés, el medio ambiente, el tabaco, lo que en algún momento particular de la vida de esa persona lleva a que se desencadene la enfermedad».

 Tras la pandemia, señala, tuvo un incremento de diagnósticos en adolescentes que vieron interrumpida su rutina diaria y dejaron de tener contacto social.

 «El estrés no es la causa puntual, pero sí predispone a que se active la enfermedad», añade la gastroenteróloga.

 «Como todas las enfermedades autoinmunes: ante una situación de estrés, ante una situación importante en la vida de una persona, por ejemplo: una mudanza, cambiar el trabajo, hace que se manifiesten».

 Además del deterioro en la calidad de vida, si la inflamación de quien tiene una EII no es controlada, hace que aumente significativamente el riesgo de desarrollar cáncer colorrectal.

 Y, por ejemplo, con una avanzada enfermedad de Crohn las personas pueden necesitar una cirugía de emergencia por una oclusión intestinal.

 3. AVANCE ESPERANZADOR

 Aunque son consideradas enfermedades crónicas, ya existen terapias biológicas que han logrado una remisión, explica el cirujano coloproctólogo Jorge Luis de León Rendón, coordinador de la Clínica de Enfermedad Inflamatoria Intestinal del Hospital General de México.

 Desde hace seis meses ha usado con éxito en sus pacientes un medicamento llamado Guselkumab, aprobado en el país por la Cofepris a finales del año pasado para el tratamiento de la EII.

 Se trata de un anticuerpo monoclonal que bloquea la proteína interleucina 23, la cual participa en los procesos de inflamación intestinal. Al hacer esto, disminuyen considerablemente los malestares.

 De León agrega que además ayuda con las manifestaciones extraintestinales de los pacientes, como artritis y psoriasis.

 Lo administran por vía intravenosa o subcutánea. Su pauta de aplicación depende de cada caso y puede ser, por ejemplo, mensual.

 «Estamos viviendo en la época en donde el paciente va a tener mucha más oportunidad de mantener esta enfermedad en remisión», indica el también presidente del Grupo Académico y de Investigación en Crohn y Colitis Ulcerosa de México.

 «Y esto solo lo logramos con fármacos innovadores y que nos llevan a que las tasas de respuesta terapéutica sean más allá de lo que hemos visto en los últimos años».

 Aclara que «remisión» no significa «cura». Lo que se ha logrado hasta ahora es que los síntomas sean controlados, se evite una progresión de la enfermedad y la persona tenga una calidad de vida óptima.

 4. PRESENTAN TRATAMIENTO

 En la United European Gastroenterology Week (UEG) fue presentado un estudio con seguimiento de tres años a pacientes con EII que iniciaron tratamiento con Guselkumab.

 Y lo que demostraron es que las personas mantienen la enfermedad controlada y sin progresión durante ese tiempo, explicó Leandro Aldunate, director de Asuntos Médicos y Regulatorios para México de la farmacéutica Johnson & Johnson.

 «Lo que se ve es que los pacientes responden y mantienen la respuesta. Es el tiempo de seguimiento que el estudio al día de hoy tiene. Es lo que uno puede afirmar con los datos», dijo.

 El gran reto, añadió, es que los pacientes obtengan el diagnóstico para que reciban un tratamiento correcto, porque hasta médicos gastroenterólogos confunden los síntomas con otros padecimientos, lo que provoca que la enfermedad evolucione.

SÍNTOMAS A VIGILAR

 Estos síntomas pueden ser señales de enfermedad inflamatoria intestinal y requieren valoración médica si persisten.

 – Diarrea crónica (cuatro semanas o más)

 – Sangrado rectal y/o mucosidad en las heces

 – Dolor abdominal persistente

 – Náuseas y/o vómito

 – Pérdida de peso involuntaria

 – Cansancio extremo

 – Urgencia para ir al baño

Por enportada

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