Monterrey, NL 2 noviembre 2026.- Hoy, en el Día de Muertos, no sólo se puede honrar a los seres queridos fallecidos visitando su tumba, sino también realizando obras de caridad o de amor y ofreciéndolas por ellos, dijo ayer el Arzobispo de Monterrey, Rogelio Cabrera.
En su mensaje dominical, llamó a preservar estas tradiciones con las generaciones más jóvenes y aprovechar esta fecha para renovar la esperanza de un reencuentro con quien se ama.
«Dios conoce sus nombres, sus historias y el amor que les tenemos. El amor de Dios no se limita a una lista de nombres, y su misericordia es infinitamente más grande que nuestra memoria», indicó Cabrera.
«Muchas familias visitarán los cementerios para limpiar las tumbas, colocar flores y recordar a sus seres queridos. Son costumbres que debemos conservar y transmitir a las nuevas generaciones porque expresan respeto, gratitud y cariño hacia quienes nos precedieron.
«Podemos honrar a nuestros difuntos de muchas maneras: participando en la Eucaristía y ofreciéndola por su eterno descanso, rezando en familia por ellos y ayudando a una persona necesitada en su memoria».
El Arzobispo señaló que reconciliarse con un familiar es también otra acción que pueden dedicar en memoria de los difuntos.
En caso de que haya algún dolor o rencor no sanado, exhortó a ponerlo en las manos de Dios y confiar en su misericordia para dejarlo atrás y tener paz en el corazón.
«No nacimos para vivir unos cuantos años en este mundo, fuimos creados para la eternidad: nuestra vida tiene un destino que va más allá de nuestras preocupaciones, nuestros trabajos y nuestras dificultades», dijo el Arzobispo de Monterrey.
