Ciudad de México 30 julio 2026.- La empresa Servicios Ecológicos EVKADY rechazó que en sus instalaciones opere una supuesta refinería clandestina en Coatepec, Veracruz, o presuntamente se comercialice combustible de procedencia ilícita, luego del operativo realizado por elementos de la Guardia Nacional y la Secretaría de Marina en un predio de ese municipio.
En un posicionamiento difundido este jueves, la compañía aseguró que la movilización de las fuerzas federales derivó de una denuncia anónima que la acusaba de vender combustible ilegal, pero sostuvo que las autoridades no aseguraron el inmueble ni intervinieron sus operaciones, por lo que la planta continúa trabajando con normalidad.
La empresa afirmó que su actividad consiste en el procesamiento de residuos oleosos generados por el sector industrial para reciclarlos y valorizarlos como combustible alterno, por lo que negó realizar actividades de refinación clandestina de hidrocarburos.
Asimismo, aseguró que cuenta con todas las autorizaciones federales, estatales y municipales para operar, y destacó que el pasado 28 de julio fue objeto de una inspección ordinaria por parte de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), autoridad que, según la empresa, no detectó irregularidades.
También afirmó que todos los residuos que maneja cuentan con manifiestos oficiales que permiten acreditar su origen y trazabilidad.
EVKADY lamentó que la denuncia anónima haya puesto en entredicho su actividad y sostuvo que detrás de la empresa dependen decenas de familias. Además, reiteró su disposición para colaborar con cualquier investigación y entregar la documentación que acredite el origen lícito de los materiales que procesa.
El posicionamiento surge después de que autoridades federales realizaran un operativo en el inmueble, en medio de la estrategia del Gobierno federal para combatir el robo de combustibles y las instalaciones utilizadas para el procesamiento ilegal de hidrocarburos.
El 18 de junio, autoridades federales aseguraron una instalación en Coatzacoalcos, Veracruz, que inicialmente fue presentada como una «mini refinería» o refinería clandestina.
Días después, la Presidenta Claudia Sheinbaum y la Gobernadora Rocío Nahle aclararon que técnicamente no se trataba de una refinería, sino de una planta donde se procesaban o mezclaban hidrocarburos.
