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Monterrey, NL 12 julio 2026.- El golpe emocional de enfrentar una obstrucción parental y no poder ver a su hijo llevó a Gibrán Quiroga a crear un programa para ayudar a otros papás que viven la misma situación y que, incluso, han pensado en el suicidio.

 «Los hombres normalmente no comparten todo lo que están pasando, las broncas», dice.

 «Son pocos los que piden ayuda psicológica o emocional y, aun cuando la buscan, les cuesta mucho compartir lo que están viviendo, hablar de lo que pasa y levantar la voz».

 Quiroga asegura que algunos hombres enfrentan situaciones en las que, tras una separación o divorcio, la madre impide el contacto con sus hijos para obtener algún beneficio o presionar el cumplimiento de una exigencia. Considera que es una problemática poco visibilizada.

 Quiroga, de 34 años y divorciado, contó que desde marzo no ha podido ver a su hijo.

 Recientemente creó el Programa Forja, un proyecto que busca la reconstrucción personal de hombres para que puedan salir adelante siendo la mejor versión de sí mismos durante un proceso legal que resulta sumamente desgastante.

 La obstrucción parental ocurre cuando un progenitor limita o impide injustificadamente la convivencia y comunicación de un hijo con el otro progenitor.

 En los últimos meses se ha unido al movimiento nacional «Soy papá, no criminal», integrado por hombres que exigen el derecho a una convivencia sana, libre de violencia y sin restricciones con sus hijos.

 El Programa Forja está dirigido a hombres que atraviesan una obstrucción parental y/o un proceso de separación o divorcio.

 En caso de que una mujer quiera tomarlo por enfrentar una situación similar, Quiroga indica que puede hacerlo.

 El programa consta de nueve módulos en línea que integran cuatro ejes: fortaleza mental; cuerpo y nutrición; disciplina física, y liderazgo patrimonial.

 Se cursa en nueve meses y está diseñado para que cada participante avance a su propio ritmo. Además, se buscará realizar una reunión virtual mensual para crear comunidad.

 «La reconstrucción se hace de manera integral. Lo que yo he visto afuera es que hay soluciones parciales a lo que enfrentan estos hombres», comenta.

 Quiroga es ingeniero en desarrollo sustentable y señaló que el año pasado participó en el Eugenio Garza Sada Global Leadership Program, del Tec de Monterrey, diseñado para formar líderes humanistas y agentes de cambio, por lo que, con base en esos conocimientos, desarrolló Forja.

 ¿Por qué les cuesta tanto a los hombres expresar sus sentimientos?

 «Socialmente no está tan aceptado que un hombre exprese su dolor o llore. Y, el segundo punto, es que en temas legales no estamos tan amparados como las mujeres», responde.

 «Es un tema que voy a abordar también. Va a ser una parte especial para poder acompañar y guiar a estos hombres que están empezando con esta pelea legal tan desgastante».

 Quiroga aclara que está a favor de que las mujeres tengan herramientas legales para defenderse y que existan movimientos para apoyar a quienes viven violencia, pero considera que también hay casos en los que algunas mujeres presentan denuncias falsas contra sus ex parejas.

 «Me gusta señalar que no todas las mujeres son santas y no todos los hombres son malos.

 Sí hay hombres agresivos y sí hay hombres que hacen cosas muy malas, pero también hay mujeres que lo hacen», señala.

 «Las personas que hacen denuncias falsas para fregar a su contraparte son personas malas, no importa si son hombres o mujeres».

 Contacto:

 INFORMACIÓN SOBRE FORJA

 Watshapp: 664-108-2508

 Instagram: @programaforja

Por enportada

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