Agencia Reforma
Ciudad de México 6 marzo 2026.- La Selección Mexicana comenzó con el pie derecho su participación en el Clásico Mundial de Beisbol, con un triunfo de 8-2 ante Gran Bretaña.
Nacho Álvarez y Jonathan Aranda se apoderaron del Daikin Park de Houston.
Ambos peloteros fueron los protagonistas del primer capítulo de la Selección Mexicana en el Clásico Mundial de Beisbol al pegar los dos cuadrangulares de la victoria 8-2 frente a una sólida novena de Gran Bretaña.
Para enmarcar ambos momentos, Álvarez Jr. se puso una máscara de luchador y Aranda el sombrero de charro, dos elementos que forman parte de la cultura azteca.
La lista final que armó el mánager Benjamín Gil no incluía al originario de Fontana, California, pero la baja del sonorense Ramón Urías el 24 de febrero tras su firma con Cardenales de San Luis, le abrió la puerta.
Esa oportunidad fue bien aprovechada por Nacho. En la segunda entrada, el jugador de Bravos de Atlanta no le tuvo miedo a los lanzamiento del británico Jack Anderson y con confianza mandó la pelota del otro lado del parque.
México mantuvo la ventaja hasta el sexto episodio que Harry Ford igualó la pizarra con un cañonazo que mantuvo con vida a Gran Bretaña mientras el equipo tricolor ya sentía la presión.
El momento anímico ya había cambiado del lado, pues BJ Murray e Ivan Johnson comenzaban a ser un problema para el pitcheo nacional, que se salvó, con una jugada entre Randy Arozarena y el catcher Alex Kirk, de recibir la segunda rayita.
Pero, el espectáculo de Aranda estaba por completarse. El tijuanense ya había probado su poder y estuvo cerca de registrar otro vuelacerca, sin embargo, Trayce Thompson le robó la celebración.
En el octavo rollo, la figura de los Rays de Tampa Bay mostró su versatilidad y si por el jardín izquierdo no se pudo, por el derecho sí salió el jonrón.
La fiesta no se detuvo y para cerrar con broche de oro su debut en el torneo, el Tri de Beis armó un rally de 4 carreras producidas por Alek Thomas, Joey Ortiz y Randy Arozarena.
Andrés Muñoz, el cerrador estrella de los Marineros de Seattle, apenas permitió una rayita tras el doble de Trayce Thompson y bajó el telón.
Esta es la primera vez que México gana en su debut en un Clásico Mundial y ya está listo para su siguiente batalla el domingo frente a Brasil.