Agencia Reforma
Ciudad de México 6 febrero 2026.- Los uniformes que visten los atletas mexicanos en los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026, en Italia, diseñados por la firma deportiva Charly, han dividido a la crítica especializada.
Las prendas de esta firma, basada en León y que diseñó también los uniformes para París 2024, retoman elementos visuales inspirados en textiles mexicanos que evocan sarapes y jorongos en vivos colores, realizados en materiales especiales para resistir las bajas temperaturas, impermeables y transpirables ideales para los climas alpinos.
Consta de chamarras, pants, abrigos y accesorios varios como guantes y abrigos.
Como era imposible trasladar los textiles hechos a mano sobre una prenda técnica, lo que se hizo fue digitalizar y reinterpretar esos motivos para convertirlos en gráficos funcionales adaptados a estas piezas especiales para las bajas temperaturas.
Algunos especialistas consideran que son adecuados y representan a México, aunque algunos otros, como el reconocido chef César Núñez, van por otro sentido.
«Usar prendas prehispánicas reales como argumento estético en un evento Olímpico de Invierno europeo no es respeto cultural: es descontextualización», afirmó en sus redes sociales el director del restaurante Sud 777.
Beatriz Calles, directora del Fashion Week Mexico, dijo que pudieron haber pensado en otra forma de representación.
«Sabemos que este tipo de uniformes tienen que incluir elementos o bordados originales, pero los podían haber incluido de una manera más creativa y estética», comentó Calles.
Para Anna Fusoni, experta en moda, el uniforme se ve con poca personalidad creativa, ya que, si le quitan el banderín de México, podría ser cualquier país con cultura artesanal.
«La empresa es seria y supongo que hicieron su investigación y se hizo el planteamiento de acuerdo con esos resultados. El color azul, supongo que es por aquello del frío y por salirse del trío habitual del verde, blanco y colorado que siempre se usan», agregó Fusoni.
Al estilista de moda Marco Corral tampoco le gustó la combinación y precisamente ese color azul.
«Creo que los motivos mexicanos están bien aplicados, sólo que la selección del color en las mangas no se hace muy afortunada. No lo considero una apropiación cultural porque están utilizándolo precisamente para un equipo que representa a México», aclaró.
Para la analista de imagen Araceli Motta, tanto motivo gráfico y colores opaca a los atletas.
«La carga de patrones, tonos y contrastes desplaza el foco de los participantes hacia el uniforme, el cual se vuelve protagonista, y puede perjudicar la personalidad e imagen de los deportistas», puntualizó Motta.