Agencia Reforma
Guadalajara, Jalisco 2 enero 2026.- Aunque la vivienda vertical en la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG) ha crecido en los últimos años, su desarrollo y adopción en general aún está en niveles bajos respecto a ciudades de tamaño similar en otros países, y es urgente que la Metrópoli jalisciense redoble su apuesta por la verticalidad para mejorar la calidad de vida de sus habitantes y evitar el desplazamiento a zonas periféricas sin servicios adecuados.
Lo anterior lo expuso Tomás Cartagena Cortés, fundador y CEO de Best Place to Be, empresa evalúa y certifica a desarrolladores inmobiliarios residenciales de acuerdo con la satisfacción dan a sus clientes, con base en análisis de datos, Inteligencia Artificial (AI, en inglés) y benchmarks del sector. Opera en México, Chile, Colombia, Perú, Argentina, Panamá, Guatemala, Costa Rica y otros países latinoamericanos.
«Guadalajara tiene la misma cantidad de población que Santiago de Chile, pero el nivel de verticalización que tienen ustedes (en la ZMG) es bajísimo. Guadalajara es una ciudad que necesita crecer más en altura para que justamente menos personas tengan que vivir a las afueras», comentó Cartagena en entrevista con MURAL.
Modelo sostenible
La verticalidad, indicó, no solo ayuda a optimizar el uso del espacio disponible, sino que genera un funcionamiento urbano más dinámico y sostenible que favorece el comercio local y facilita el transporte público. Esto promueve alternativas de movilidad como «scooters» y bicicletas eléctricas, y contribuye a reducir el uso de automóviles.
«Va a generar mayor comercio en la zona, va a generar que uno pueda reordenar el transporte público en el eje de esa zona, entonces bajamos la cantidad de autos que están transitando y los cambiamos por transporte público… realmente se empieza a construir una ciudad muy distinta», señaló Cartagena.
Apuntó que un mito común en la región es que la verticalidad genera problemas en servicios esenciales como agua o electricidad, pero el especialista aclaró que hay modo de resolver estos retos con eficiencia.
«Ya toda la tecnología para resolver eso existe, es solamente un tema de voluntad», afirmó.
Generacional
Tomás Cartagena Cortés, de Best Place to Be, destacó las preferencias de las generaciones «millennial» y «centennial», que constituyen el 67 por ciento de los compradores de vivienda en Latinoamérica y priorizan vivir cerca de servicios y trabajos para evitar largos desplazamientos.
Un desafío es el abandono de viviendas, que ocurre especialmente en municipios como Tlajomulco, con más de 77 mil viviendas deshabitadas según el Censo Nacional de Vivienda 2020.
Para evitar que este fenómeno continúe, Cartagena insistió en que los desarrollos inmobiliarios privados deben ir acompañados de una adecuada planeación pública y de una comunicación eficiente entre gobiernos y sector privado.
Una solución
La verticalidad es una vía clave para atender el déficit habitacional en México, que supera los 8 millones de viviendas, y para ofrecer soluciones funcionales que mejoren la calidad de vida.
«Y ese es un tema a nivel político, que ustedes no han tenido esa conversación, porque a nivel político existe como la visión de que la altura es algo malo. Y la verdad es que la altura no es algo malo», enfatizó.
El número de proyectos verticales en la ZMG pasó de 407 en 2024 a 457 en 2025, un crecimiento del 12 por ciento, mientras que el número de departamentos pasó de 11 mil 900 a 13 mil 460, un alza del 13 por ciento, de acuerdo con datos de la consultora 4S Real Estate.
Incipiente
Aunque la vivienda vertical ha crecido en la ZMG, su nivel de adopción sigue siendo bajo frente a ciudades de tamaño similar en otros países:
Problema actual
La verticalidad insuficiente o poco asequible impulsa el desplazamiento de población hacia zonas periféricas, muchas veces sin servicios adecuados.
El desplazamiento a las periferias merma la calidad de vida de los habitantes.
Modelo vertical
Optimiza el uso del suelo.
Genera un entorno urbano más dinámico y sostenible, porque favorece el comercio local y facilita el transporte público.
Reduce el uso del automóvil y promueve el de «scooters» y bicicletas.
Factor generacional
«Millennials» y «centennials», que representan el 67% de los compradores de vivienda en Latinoamérica, priorizan vivir cerca de:
Servicios
Lugares de trabajo
Buscan evitar largos traslados diarios.