Científicos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) descubrieron en el desierto de Sonora una antigua piedra que podría funcionar como un calendario de horizonte, al registrar el movimiento anual del Sol entre solsticios y equinoccios. El hallazgo fue encabezado por César Villalobos Acosta, director del Instituto de Investigaciones Antropológicas, quien explicó que el objeto revela una compleja forma de entender el tiempo y el universo por parte de las sociedades prehispánicas de la región.
La roca, de basalto y con grabados geométricos recurrentes, se localiza en el sitio arqueológico de La Proveedora, en Caborca, zona habitada por la Cultura Trincheras entre los años 200 y 1450 de nuestra era. De acuerdo con el investigador, estas sociedades agrícolas necesitaban medir el tiempo para organizar rituales, siembras y cosechas, lo que da sentido a este calendario solar.
El desierto de Sonora concentra cientos de sitios de arte rupestre y evidencia de una ocupación humana extensa y sofisticada, hoy en riesgo por visitas sin control. El equipo de la UNAM continuará los estudios para fechar con mayor precisión los grabados, cuyos primeros resultados se esperan en 2026.
Fuente UNAM