Agencia Reforma
Monterrey, NL. 15 diciembre 2025.- A unas horas de haber perdido en la Final ante Toluca, los Tigres regresaron a la Ciudad y su capitán, Fernando Gorriarán, externó su tristeza por no conseguir el campeonato, pero resaltó que están haciendo las cosas bien en busca del título.
Luego de quedarse en Semifinales el torneo pasado y ayer caer en la Final del Apertura 2025 ante los Diablos, «Gorri» dejó claro que no siempre se puede ganar, pero enfatizó en el buen torneo del equipo felino.
«Se hicieron cosas muy buenas a lo largo del semestre, creo que fue un equipo que vino de de menos a más, terminamos de gran manera, hicimos un gran torneo, nos sirve también como aprendizaje lo que fue la Liguilla pasada, terminar en Semis, ahora en un subcampeonato», comentó.
«Se vienen haciendo las cosas bien, encontramos el camino correcto y siempre va a pasar, no siempre se va a ganar, pero creo que que es el camino para conseguir cosas importantes», dijo.
El mediocampista también respaldó el trabajo de Guido Pizarro como entrenador felino y afirmó que el siguiente semestre esperan ganar los torneos donde participen.
«Guido y su cuerpo técnico nos devolvieron la identidad, nos devolvieron una idea de juego que a la gente la volvió a ilusionar con conseguir un título nuevo. El plantel también peleó hasta el último momento y, bueno, ojalá que el semestre que viene podamos conseguir los objetivos que van a ser fundamentales», mencionó el capitán.
Respecto al estado anímico del grupo luego de caer en el Estadio Nemesio Diez, el charrúa externó la tristeza que hay por no haber conseguido el campeonato, pero resaltó la actitud del equipo por pelear hasta el final.
«Mucha tristeza, mucho dolor. Estábamos muy ilusionados, al igual que toda la gente, el equipo prometió pelear hasta lo último, y así fue, así es el futbol, así son los penales, siempre van a haber cosas por corregir, pero bueno, sabemos que este es el camino y obviamente que vamos a conseguir cosas importantes por este lado», dijo.
El equipo auriazul arribó después de las 2:30 horas al Aeropuerto Internacional de Monterrey, en un vuelo privado, para de ahí romper filas.