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Abel Barajas

Agencia Reforma

Ciudad de México 6 noviembre 2025.- El ex Gobernador de Veracruz, Javier Duarte, afirmó que nunca ha sido acusado de robarse un sólo peso del erario y que por razones políticas decidió declararse culpable de los desvíos millonarios que le achacaron en esa entidad hace casi una década.

En su intervención ante la Jueza federal Ángela Zamorano Herrera, en una audiencia celebrada el pasado lunes en la que solicitó la libertad anticipada, el ex Mandatario dijo que nunca le ha hecho daño a nadie y se dijo listo para reinsertarse en la sociedad.

Duarte ha cumplido ya con el 95 por ciento de su condena de 9 años de prisión y el pago de una multa de 58 mil 890.60 pesos, en el proceso penal que le siguieron por los delitos de asociación delictuosa y lavado de dinero. La pena le fue impuesta tras declararse culpable en un procedimiento abreviado.

«Yo soy abogado, no he litigado (el caso), pero después de 8 años y 6 meses de proceso penal algo sé y sé que cuando el tema político se incorpora en el legal, esto se complica. Esta causa penal no es ni delito de servidores públicos, nadie me ha acusado de robar un peso del servicio público, todo se redujo a una multa de 58 mil o 56 mil pesos que ya fue liquidada», dijo en una sala judicial del Centro de Justicia Penal Federal del Reclusorio Norte.

«Ya lo pasado, pasado. Que si me allané a un juicio (procedimiento) abreviado, tuve razones políticas para hacerlo. Que si me detuvieron o me entregué, esa es otra historia. Yo ya dejé asentado incluso en medios de comunicación que me allané».

El sentenciado enfrentó otros cuatro proceso por peculado, incumplimiento del deber legal, desaparición forzada y delitos electorales, pero logró cancelarlos a través de amparos y apelaciones.

Durante la diligencia del pasado lunes, los fiscales federales manifestaron a la Jueza que una de las razones por las que no debe concederle la libertad anticipada es que existen amenazas de muerte contra Antonio Tarek Abdalá, ex tesorero del Gobierno de Veracruz y testigo colaborador de la Fiscalía General de la República (FGR).

Vestido con el reglamentario uniforme color caqui, de lentes y barba de candado acicalada, el ex Gobernador respondió a la FGR que no tiene ningún interés en hacerle daño a nadie.

«Llevo 9 años que no veo a mis hijos, de no ver a mi familia; en lo personal, lo he platicado con el psicólogo, me considero una persona reinsertada y lista para estar en la sociedad», señaló en el único momento en que se le quebró la voz.

«Nunca le he hecho nada a nadie y no le quiero hacer nada a nadie y al testigo no le deseo ningún mal, que Dios lo bendiga. Yo sabía a lo que me exponía al gobernar, a otros Gobernadores les ha costado trabajar en estos tiempos tan difíciles. Lo único que le pido es justicia, simplemente eso, su señoría».

Duarte decidió hacer uso de la voz poco después de que Manuel Granados Quiroz, Fiscal de Asuntos Relevantes de la FGR, refiriera con cierta sorna sus antecedentes.

«Javier Duarte no es cualquier sentenciado, no fue un servidor público ordinario, su Gobierno se caracterizó por conductas delictivas en uno de los mayores escándalos político-jurídicos y de desaseo de los últimos años», dijo Granados.

«Aplica, en su caso, el título de la película de Woody Allen ‘Robó, huyó y lo pescaron’. A eso habrá que añadirle que fue favorecido con la pena mínima, incluso amenazó testigos. Duarte es un sujeto altamente competitivo que asume posiciones de control y liderazgo. Esto no sería malo si no se enfocara en lo delictivo… todo lo anterior constituye un riesgo para la sociedad».

Por ello, el ex Gobernador se dolió de que Granados se refiriera a él de manera «soez y grosera» y de tratarlo de insultar con temas ajenos a la audiencia.

El próximo miércoles la Jueza Zamorano, elegida mediante el voto popular, resolverá si concede la libertad anticipada al veracruzano.

Por enportada

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