Spread the love

UNO MENOS

Salvador Farfán Infante

El método de esta semana es la continuación de la semana pasada, no dejes de estar leyendo estos métodos que te van a llevar a obtener la tan ansiada sobriedad y este método es:

“TOMALO CON CALMA O “POCO A POCO SE VA LEJOS”.

Como alcohólicos, generalmente tendíamos a apurar nuestras copas más rápidamente que las otras personas. Y muy raras veces nos sentíamos dispuestos a dejar que quedaran unas pocas gotas en el vaso de coctel, o un pequeño residuo en la botella.

Tal vez la mayor parte de ustedes ya hayan entendido el punto: No es siempre fácil para nosotros dejar a un lado sin terminar un capítulo, o un libro que estamos leyendo. Parece que hay casi una compulsión para seguir hasta el final, en vez de tomar solamente una página o un capítulo o dos por día y el resto para otra oportunidad. No es que esta tendencia sea del todo mala. Para recuperarnos de una obsesión destructiva tal como la de beber, es muy sensato reemplazarla con una obsesión benigna, tal como la compulsión de buscar más y más conocimiento y ayuda para el problema alcohólico.

El axioma “Poco a poco se va lejos” o “Tómalo con calma” es una de las formas en que nosotros los AA, nos recordamos uno a otro que muchos tenemos las tendencias a exagerar, de apurar las cosas, impacientes con cualquier cosa que trate de detenernos. Para nosotros en muy difícil descansar y tomarle sabor a la vida.

Cuando uno de nosotros se encuentra afanado para hacer algo o conseguir algo rápidamente diciéndole “Tómalo con calma”. Luego se presenta un rayo de molestia contra el consejero. Y eso puede indicar que el consejo ha atinado en el blanco, ¿No es verdad?

Si, sabemos que la impaciencia no está limitada en la actualidad a los alcohólicos. A medida que se acelera el proceso del cambio en nuestra civilización, más y más gente se siente presionada por el tiempo y empujada a afanarse y llegar a tiempo… ¿A qué? ¿Con quién?

Algunos de nosotros elaboramos rutinas para ayudarnos a mantener nuestras metas dentro de los limites realistas y dentro del alcance de la posibilidad. Podemos hacer una lista de cosas que nos gustaría hacer hoy, y luego descartar deliberadamente la mitad de ella. Al día siguiente, otra lista.

Otros de nosotros vemos que las listas y los programas estrictos pueden volverse tiranos, obligándonos a concluir cada asunto, sin importarnos el tiempo y el esfuerzo. Por consiguiente, eliminamos las listas durante algún tiempo. Sin tener la obligación que nos impone su dictadura, podemos aprender a movernos a un paso espontaneo y pausado.

Para muchos de nosotros, sentarnos calmadamente durante 15 o 20 minutos antes de empezar las actividades de cada día, nos ayuda a establecer un marco mental descansado y ordenado. Algunos de nosotros usamos métodos específicos de oración o meditación que hemos encontrado y que sirven particularmente bien para este propósito. Y aun durante un día muy agitado, nos las arreglamos para sentarnos sin que nos distraigan, con los ojos cerrados, para hacer una pausa de 5 minutos, y luego volver refrescados al trabajo.

Naturalmente “Tómelo con calma” no nos proporciona una licencia para la pereza o para llegar tarde a los compromisos. Existen cosas que no deben posponerse hasta mañana. Una de ellas es dejar de beber. Pero hay muchas otras cosas que si se posponen durante estas 24 horas, cuando las afrontemos estaremos mucho mejor equipados para manejarlas.

Por enportada

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *